Prefacio
Introducción
La atención médica después del tratamiento del cáncer
Su cuerpo después del tratamiento del cáncer
Su mente y sus sentimientos después del tratamiento del cáncer
Las relaciones sociales después del tratamiento del cáncer
Asuntos prácticos para después del tratamiento del cáncer
Prefacio
El Instituto Nacional del Cáncer (NCI, por sus siglas en inglés) es la agencia principal
del gobierno de los Estados Unidos para la investigación sobre el cáncer. Desde que
el Congreso aprobó la Ley Nacional del Cáncer, en 1971, el Instituto Nacional del
Cáncer ha colaborado con los principales investigadores e instituciones médicas en
todo el país, para llevar a cabo investigaciones innovadoras que conduzcan a avances
en la prevención, detección, diagnóstico y tratamiento del cáncer. Estos esfuerzos han
traído como resultado una reducción en la tasa total de muertes por cáncer y han
ayudado a mejorar y prolongar la vida de millones de personas en los Estados Unidos.
El Instituto Nacional del Cáncer estableció en 1996 la Oficina para la Supervivencia al
Cáncer, como reconocimiento del creciente número de personas que sobreviven al
cáncer, y de sus necesidades particulares. Durante la última década, el Instituto ha
respaldado la investigación realizada por un número cada vez mayor de médicos y
científicos dedicados a comprender las necesidades de las personas con cáncer.
Hemos aprendido mucho de la experiencia de los sobrevivientes de cáncer y
queremos compartir nuestros hallazgos con usted.
Muchos sobrevivientes de cáncer nos han dicho que aunque tenían una gran cantidad
de información y apoyo durante su enfermedad, una vez que el tratamiento terminaba,
ingresaban a un nuevo mundo, uno lleno de nuevos interrogantes. Este documento le dirá
lo que hemos aprendido de otros sobrevivientes, acerca de la vida después del
cáncer. Compartiremos sus reacciones ante la recuperación; las sugerencias prácticas
para enfrentar los problemas comunes que surgen después del tratamiento, como
dolor, fatiga y miedo de que el cáncer regrese; así como guías para mantener su salud
física, social y emocional después del cáncer. Incluiremos, en lo posible, información
específica proveniente de la investigación con sobrevivientes de cáncer.
Aunque el cáncer es un evento importante para quienes lo padecen, trae consigo una
oportunidad de crecimiento. A pesar de lo difícil que es el tratamiento, miles de
sobrevivientes de cáncer nos han dicho que la experiencia los llevó a hacer cambios
importantes en su vida. Desde sacar tiempo para apreciar cada nuevo día, como
aprender a cuidar mejor de ellos mismos, o a valorar la forma en que los demás
cuidan de ellos, hasta convertirse en activistas nacionales para mejorar la
investigación científica, el tratamiento y el cuidado del cáncer; todo ello afectó la forma
en que pensaban de sí mismos, de otros y del futuro. Esperamos que este documento le
sirva como recurso e inspiración, mientras se enfrenta a la vida después del cáncer.
Reconocimientos
El Instituto Nacional del Cáncer agradece a todos los sobrevivientes, científicos y
profesionales de la salud que colaboraron en el desarrollo y revisión de esta
publicación.
Este documento también está disponible en inglés. This book is also available in English.
Si desea información sobre el cáncer, llame al:
El Instituto Nacional del Cáncer 1-800-4-CANCER (1-800-422-6237)
Sociedad Americana del Cáncer 1-800-ACS-2345 (1-800-227-2345)
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Introducción
¡Felicitaciones por haber terminado su tratamiento del cáncer!
El final del tratamiento del cáncer puede ser a la vez un motivo de
satisfacción y un desafío. La mayoría de las personas se
sienten aliviadas de terminar con las exigencias del tratamiento, pero muchas
sienten tristeza y preocupación. A muchas les preocupa que el
cáncer regrese y no saben qué deben hacer después del
tratamiento.
Cuando el tratamiento termina, a menudo las personas esperan que la vida vuelva
a ser como era antes de que les diagnosticaran el cáncer. Eso rara vez
pasa. Es posible que tenga cicatrices permanentes en el cuerpo o que no sea
capaz de hacer ciertas cosas que antes hacía fácilmente. Otros
pueden pensar que usted está algo cambiado o usted mismo se puede ver
diferente.
 |
"El futuro de un sobreviviente de cáncer hoy en día es mucho mejor
que antes. Ahora hay tratamientos muy buenos que han cambiado las perspectivas.
Después del cáncer la vida puede ser normal otra vez. Con la
ayuda de la familia todo se hace más llevadero, todo se supera. Siempre
existe al menos un pariente, o un amigo, o un conocido, que da ayuda, afecto,
consejo. Eso es valiosísimo para realmente darse cuenta que la vida
sigue siendo algo magnífico".
Nora, sobreviviente de cáncer de colon, 80 años.
|
Una de las cosas más difíciles después del tratamiento es
no saber qué pasa después. "Como los médicos y las
enfermeras nunca me dijeron qué debía esperar, tenía
expectativas de bienestar que eran totalmente irreales", decía
una mujer, "y lo mismo le pasaba a mis familiares y amigos. Esto nos
ocasionó muchas preocupaciones".
¿Qué es "normal" después del tratamiento del
cáncer? Quienes han vivido la experiencia del tratamiento se refieren a
los primeros meses como un tiempo de cambio. No se trata tanto de "regresar a
la normalidad", como de encontrar qué es normal para usted ahora.
También debe esperar que las cosas sigan cambiando a medida que empieza
su recuperación. Como lo expresó un sobreviviente de
cáncer, "Cuando terminé el tratamiento -- cuando los
médicos miraban mis exámenes y decían que se veían
bien -- yo pensaba 'muy bien, ya se acabó'... pero nunca termina".
Ahora "normal" para usted puede significar tener que hacer cambios en la forma
de alimentarse, las actividades que lleva a cabo y sus fuentes de apoyo. De
todo esto hablaremos en este documento.
La información en este documento está diseñada
principalmente para los sobrevivientes de cáncer que acaban de terminar
su tratamiento, pero usted puede encontrarla útil, aunque haya terminado
el tratamiento hace mucho tiempo. El propósito de este documento es
darles a los sobrevivientes de cáncer y a sus seres queridos una mejor
idea de lo que deben esperar durante los primeros meses después de haber
terminado el tratamiento. Las cinco secciones principales cubren temas como:
No piense que tiene que leer todo el documento de una vez. Está hecho
para que usted lo consulte poco a poco. Hojéelo para ver qué
cosas podrían serle útiles. O consulte los temas a medida que
surgen en su vida diaria.
Como podrá ver, este documento habla de muchas de las preocupaciones de
quienes han pasado por el tratamiento del cáncer, y ofrece sugerencias
que han ayudado a otros a seguir adelante. A medida que lea, es posible que
diga, "Así es como yo me siento".
Aunque este documento describe temas que son importantes para muchos
sobrevivientes, cada persona tiene su forma individual de responder al
cáncer. Si bien algunos de los temas abarcados en este documento pueden
reflejar su propia experiencia, puede que otros no le conciernan a usted.
Concéntrese en buscar qué le sirve a usted. La información
que aparece en este documento no pretende ser completa. Si usted necesita
más información sobre un tema específico o uno que no
está incluido, aquí encontrará otros recursos que puede
consultar. Le invitamos a buscar activamente la información y el apoyo
que necesite.
En este documento utilizamos dos símbolos para ayudarle a encontrar la
información:
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significa que esta sección trata enfoques médicos para enfrentar
el problema.
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significa que esta sección tiene consejos útiles que han ayudado
a otros sobrevivientes a enfrentar este problema.
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Recuerde
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En este documento se usa el término sobreviviente de cáncer para
incluir a cualquier persona que haya sido diagnosticada con cáncer,
desde el momento del diagnóstico hasta el término de su vida. Es
posible que no le guste el término o que sienta que no aplica en su
caso, pero la palabra sobreviviente ayuda a muchas personas a pensar en hacerle
frente a la vida después de la enfermedad.
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La atención médica después del tratamiento del cáncer
Es natural que todos los que han terminado el tratamiento del cáncer se
preocupen por lo que les depara el futuro. A muchas personas les preocupa la
forma en que se ven y se sienten, y que el cáncer regrese. Otras se
preguntan qué pueden hacer para evitar que el cáncer regrese.
Saber qué esperar después del tratamiento del cáncer puede
ayudar a los sobrevivientes y a sus familias a programar el cuidado de
seguimiento, hacer cambios en su estilo de vida, mantener la esperanza y tomar
decisiones importantes.
Todos los sobrevivientes de cáncer deben tener un cuidado de
seguimiento. Pero es probable que usted tenga una cantidad de preguntas sobre
cómo obtener el cuidado que necesita ahora, por ejemplo:
-
Si debe decirle al médico los síntomas que le preocupan
-
Qué médicos ver después del tratamiento
-
Con qué frecuencia ver al médico
-
Qué exámenes específicos necesita
-
Qué puede hacer para aliviar el dolor y otros problemas después
del tratamiento
-
Cuánto tiempo le tomará recuperarse del tratamiento y sentirse
más como usted mismo
"Usted debe tener control de su vida. Su cuerpo le transmite malestares y usted
debe buscar al médico para que le recomiende qué hacer, pero
usted debe primero descubrir lo que anda mal porque es su vida".
Amparo, sobreviviente de cáncer del útero, 62 años.
"No sabía qué preguntar. Así que le pregunté al
médico qué necesitaba saber".
Pablo, sobreviviente de cáncer de la vejiga, 45 años.
Resolver estos asuntos puede ser un reto. No obstante, muchos dicen que tomar
parte en decisiones relacionadas con su atención médica futura y
su estilo de vida fue una buena forma de recuperar parte del control que
sintieron haber perdido durante el tratamiento del cáncer. Las
investigaciones han demostrado que las personas que se sienten más en
control funcionan y se sienten mejor que las que no. El primer paso consiste en
establecer una relación activa con su médico y conseguir ayuda de
otros miembros de su equipo de atención médica.
Esta sección ofrece algunos consejos sobre la forma de trabajar con
personas que proveen cuidados después del tratamiento. Describe la clase
de ayuda que usted puede necesitar y brinda consejos para obtener lo que desea
de sus visitas al médico. Además, leer esta sección puede
ayudarle también a crear un plan de acción para su
recuperación y salud futura.
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Paciente: "Ay doctor, ya me dieron tratamiento y ya hice todo lo que
pude. Ahora está en manos de Dios el que me alivie. Por eso yo no creo
en las visitas de seguimiento. De algo hay que morirse algún
día."
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Doctor: "Sí, eso es cierto, todos nos vamos a enfermar y todos nos
vamos a morir algún día. Pero el secreto es tratar de llegar a
viejo lo más sano posible".
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El propósito principal del cuidado de seguimiento es verificar si su
cáncer ha regresado (recurrido) o si se ha diseminado a otra parte del
cuerpo (metástasis). El cuidado de seguimiento puede ayudar
también a:
-
Encontrar otros tipos de cáncer.
-
Detectar efectos secundarios del tratamiento ahora, o que podrían
desarrollarse años después del tratamiento.
El cuidado de seguimiento significa ver a un médico para exámenes
médicos regulares. En estas visitas el médico:
Es posible que le haga algunos exámenes de seguimiento:
El cuidado de seguimiento puede incluir también terapia física,
terapia ocupacional o vocacional, manejo del dolor, grupos de apoyo y
atención en el hogar. (Vea una descripción de
estos servicios.)
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Recuerde
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Si usted no tiene seguro de salud, Medicare o Medicaid, probablemente le
parezca que parte de la información en este documento no le será
útil. A lo mejor ya ha tenido que pasar por situaciones difíciles
sólo para conseguir tratamiento y ahora ve el cuidado de seguimiento
como otra batalla más. La atención médica puede ser
difícil de conseguir si no tiene un buen seguro de salud, pero usted
tiene que asegurarse de conseguir el cuidado que necesita, especialmente
después de haber terminado el tratamiento. Su comunidad puede tener
recursos para ayudarle a obtener estos servicios. Hable con el médico,
el trabajador social o el encargado de la oficina administrativa del hospital o
clínica local. En la sección de recursos de este documento (Ayuda
para gastos médicos) también encontrará oficinas
gubernamentales y organizaciones sin fines de lucro que podrían ayudarle
con los gastos de salud.
|
Usted tendrá que decidir qué médico le
proporcionará el cuidado de seguimiento después del cáncer
y quiénes le brindarán otro tipo de atención
médica. El cuidado de seguimiento después del cáncer se lo
puede proporcionar el mismo médico que atendió su tratamiento. En
cuanto a otra atención médica, usted puede seguir viendo al
médico familiar o al especialista, según sea necesario.
Dependiendo de dónde viva, puede ser más conveniente que el
médico de la familia siga su caso, en vez de viajar largas distancias
para ver a un oncólogo. No importa a quien elija como médico,
pero trate de buscar a alguien con quien se sienta cómodo. En la primera
visita de seguimiento, pídale al médico que le recomiende un
programa de seguimiento. Por lo general, las personas que han recibido
tratamiento para el cáncer regresan al médico cada 3 ó 4
meses durante los primeros 2 ó 3 años después del
tratamiento, y 1 o 2 veces al año después de eso, para citas de
seguimiento. Algunas organizaciones médicas tienen también
guías de seguimiento para ciertos tipos de cáncer y actualizan
esta información a medida que los investigadores desarrollan nuevos
enfoques para el cuidado de seguimiento. (Vea
Guías de las organizaciones para el cuidado de seguimiento.)
El cuidado de seguimiento será diferente para cada persona tratada por
cáncer, dependiendo del tipo de cáncer y del tratamiento que haya
tenido, así como de su salud general. Los investigadores todavía
están aprendiendo acerca de los mejores enfoques para el cuidado de
seguimiento. Por eso es importante que su médico ayude a determinar
qué plan de seguimiento es apropiado para usted.
Por último, es importante tener presente que algunos planes de seguros
pagan por el cuidado de seguimiento sólo con ciertos médicos y
por un número fijo de visitas. Cuando programe su cuidado de
seguimiento, es mejor que verifique su plan de seguro de salud, para ver
qué restricciones aplican en el caso de su cuidado de seguimiento
después del tratamiento del cáncer.
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Recuerde
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|
Algunas personas pueden sospechar que el cáncer ha regresado o notan
otros cambios en su cuerpo. Es importante que usted esté atento a
cualquier cambio en su salud y le informe al médico cualquier problema.
El médico puede establecer si esos problemas están relacionados
con el cáncer, con el tratamiento que tuvo o con otro problema de salud.
Aun si se entera de que el cáncer ha regresado, no hay razón para
perder las esperanzas. Muchas personas viven una vida buena durante
años, aunque el cáncer haya regresado.
|
Después del tratamiento del cáncer, muchos sobrevivientes desean
encontrar formas de reducir la posibilidad de que el cáncer regrese.
Algunas personas se preocupan de que la forma como se alimentan, el
estrés o la exposición a productos químicos las pueda
poner en riesgo. Los sobrevivientes de cáncer descubren también
que en este momento es cuando se dan cuenta de cómo cuidan de sí
mismos y de su salud. Ese es un punto de partida importante para empezar a
vivir una vida sana después del cáncer.
Cuando se reúna con su médico para hablar de su cuidado de
seguimiento, debe pedirle que desarrolle un plan de recuperación que
incluya formas en que puede atender mejor sus necesidades físicas,
emocionales, sociales y espirituales. Es probable que usted no esté
habituado a hablar con el médico como si fueran socios en el cuidado de
su salud, así que puede resultarle difícil al comienzo, pero es
importante que lo haga. Cuanto más lo haga, más fácil se
volverá. Vea
algunos consejos sobre la forma de hablar con el médico.
Las investigaciones apenas empiezan a mostrar lo que las personas pueden hacer
para disminuir el riesgo de desarrollar determinados tipos de cáncer.
Pero aún no sabemos por qué el cáncer regresa en algunas
personas y no en otras.
Hacer cambios en la forma en que se alimenta, se ejercita y vive la vida, puede
que no evite que el cáncer regrese. Sin embargo, hacer estos cambios
puede ayudarle a sentirse mejor y puede incluso disminuir su probabilidad de
desarrollar otros problemas de salud.
Cambios que usted podría considerar:
-
Dejar de fumar. Las investigaciones muestran que el hábito de
fumar puede aumentar la probabilidad de desarrollar cáncer en el mismo
sitio, o en otro. Si desea ayuda para dejar de fumar, vea Servicios
para dejar de fumar.
-
Disminuir la cantidad de alcohol que toma. Las investigaciones muestran
que el alcohol puede aumentar la probabilidad de desarrollar ciertos tipos de
cáncer.
-
Alimentarse bien y hacer ejercicio (vea
Aliméntese bien después del tratamiento del cáncer).
-
Consuma alimentos adecuados para una buena salud, enfatizando aquellos que
provienen de fuentes vegetales.
-
Coma cinco o más porciones de frutas y verduras cada día.
-
Escoja harinas de grano entero en vez de granos procesados (refinados) y
azucares.
-
Limite las carnes rojas, en especial las que tienen alto contenido de grasa o
las carnes procesadas.
-
Adopte un estilo de vida físicamente activo.
-
Mantenga un peso adecuado durante el resto de su vida.
-
Limite el consumo de alcohol, si es que toma.
(Fuente: Recomendaciones de nutrición y actividad física para la
prevención de cáncer, de la Sociedad Americana del Cáncer,
2002.)
|
Se han hecho pocos estudios para determinar si la actividad física
afecta la supervivencia después del tratamiento del cáncer. Se
requiere más investigación para contestar esta pregunta, pero los
estudios han demostrado que el ejercicio moderado (caminar, montar en
bicicleta, nadar, etc.) durante aproximadamente 30 minutos, todos, o casi todos
los días, puede:
-
Reducir la ansiedad y la depresión
-
Mejorar el estado de ánimo
-
Elevar la autoestima
-
Reducir los síntomas de fatiga, náuseas, dolor y la diarrea.
Durante la recuperación es importante comenzar lentamente un programa de
ejercicios e incrementar la actividad gradualmente, trabajando con el
médico o un especialista (como un terapeuta físico), de ser
necesario. Si necesita permanecer en cama durante su recuperación,
incluso actividades insignificantes, como mover los brazos o las piernas,
pueden ayudarle a permanecer flexible, aliviar la tensión muscular y
sentirse mejor. Algunos sobrevivientes deben tener especial cuidado al hacer
ejercicio. Hable con el médico antes de comenzar cualquier programa de
ejercicios.
|
"Recuerde, el doctor trabaja para usted. Usted no tiene que tener miedo de
preguntar".
Dr. Elmer Huerta, oncólogo, Washington, DC
"Entre más información tenga, más se dará cuenta de
que tiene que abogar por sí mismo. Muchas veces yo le llevaba
información al médico".
Lorena, sobreviviente de cáncer de estómago, 70 años.
No siempre es fácil hablar con el médico. Algunas veces utiliza
términos que usted no conoce. Cuando eso sucede, es importante
interrumpirlo y pedirle que explique lo que quiere decir las palabras. Puede
preocuparle qué piense el médico de eso, pero tener preguntas es
perfectamente normal.
Es importante hablar con el médico. Ambos necesitan información
para poder planear su cuidado. Contarle al médico sobre su salud y hacer
preguntas, les ayuda a ambos a hacer sus "trabajos" bien.
El médico debe mantenerlo informado sobre muchos aspectos de su
enfermedad y de su estado. Aunque le cueste un poquito, trate usted de
conversar con el médico sobre sus cosas, por ejemplo, pregúntele
sobre:
-
Los exámenes y el cuidado de seguimiento que necesita, así como la
frecuencia con que los necesita.
-
Los tipos de problemas físicos que puede tener como consecuencia de su
tratamiento del cáncer y qué puede hacer para prevenirlos,
reducirlos o resolverlos.
-
Los probables efectos secundarios largo plazo por el tratamiento y las
señales de alerta que se podrían presentar.
-
Las señales de alerta que indican que el cáncer puede estar
regresando y qué hacer si nota estas señales.
-
Los temores que tenga, relacionados con el cuidado de seguimiento.
|
Recuerde
|
|
Muchos sobrevivientes quieren aprender sobre los síntomas que puedan
indicar que el cáncer ha regresado, o recurrido. Existen muchos tipos de
síntomas que pueden indicar si el cáncer ha regresado y eso
depende de cada persona, del tipo de cáncer para el que haya sido
tratada la persona y del tipo de tratamiento que haya recibido. Por esa
razón debería hablar con el médico de los signos y
síntomas por los que debe estar alerta y preguntarle qué debe
hacer al respecto.
|
En cada visita cuéntele al médico o al equipo de atención
médica acerca de:
-
Los síntomas que usted crea que son una señal de recurrencia.
-
Cualquier dolor que le preocupe. (Vea
algunas formas de describir el dolor.)
-
Cualquier problema físico que interfiera con su vida cotidiana o que le
preocupe, como fatiga, dificultad para dormir, pérdida de interés
sexual, aumento o pérdida de peso. (Vea
Su cuerpo después del tratamiento del cáncer.)
-
Otros problemas de salud que tenga, como problemas del corazón, diabetes
o artritis.
-
Cualquier medicamento, vitamina o producto naturista que esté tomando y
cualquier otro tratamiento que esté usando. (Vea a continuación
la sección "Medicina
complementaria y alternativa".)
-
Cualquier problema emocional que pueda tener, o cualquier episodio de angustia o
depresión que haya tenido en el pasado. (Vea la sección "Su
mente y sus sentimientos".)
-
Cualquier cambio en el historial clínico de su familia.
-
Cosas de las que quiere saber más (tales como nuevas investigaciones o
efectos secundarios).
El equipo de atención médica debe poder ayudarle, o referirlo a
alguien que lo pueda ayudar con cualquier efecto secundario o problema que
tenga. Usted tiene derecho a obtener la ayuda que necesita.
La medicina complementaria y alternativa incluye muchos tipos de tratamiento o
terapias para prevenir enfermedades, reducir estrés, y evitar efectos
secundarios o síntomas desagradables y controlar o curar enfermedades.
El tratamiento se llama "complementario" cuando se usa además del
tratamiento prescrito por el médico. El tratamiento se llama
"alternativo" cuando se usa en vez del tratamiento prescrito por el
médico.
Algunos de los tratamientos más comunes incluyen: visualización o
relajación; acupresión y masaje; homeopatía; vitaminas o
productos naturistas; dietas especiales; psicoterapia; prácticas
espirituales y acupuntura.
Estas terapias son bien conocidas. Se ha visto que son usadas por más de
la mitad de las personas con cáncer o que han tenido cáncer,
muchas pertenecientes a la comunidad latina. Hace poco un estudio reveló
que mujeres de la comunidad latina que habían tenido cáncer de
seno hicieron terapias dietéticas.
Muchas personas latinas van al curandero y compran remedios en las
botánicas. Estas cosas pueden ayudar a sentirse mejor y recuperarse
psicológicamente y espiritualmente. En ese sentido el sentimiento
religioso puede ser muy reconfortante.
A veces estos tipos de tratamiento pueden hacer daño. Por eso conviene
siempre coordinar con el médico y ver si la terapia combina bien con el
tratamiento médico.
 |
Sugerencias para aprovechar al máximo sus
visitas de seguimiento
|
¿Cómo aprovechar al máximo sus visitas al médico? He
aquí algunas ideas que han ayudado a otros con su cuidado de
seguimiento:
-
Pídale a alguien que lo acompañe a la cita con el médico.
Un amigo o miembro de la familia puede ayudarle a pensar y a entender lo que se
dijo. También puede pensar en nuevas preguntas para hacer.
-
Lleve papel y lápiz o una grabadora para tomar nota de las respuestas que
el médico le da.
-
Haga primero las preguntas más importantes, en caso de que al
médico se le acabe el tiempo.
-
Pida hablar con el médico o enfermera en un cuarto privado, a puerta
cerrada.
-
Exprésese en forma clara.
-
Describa brevemente su problema o preocupación.
-
Cuéntele al médico cómo lo hace sentir su problema o
preocupación.
-
Pida lo que quiere o desea.
Ejemplo: "Me siento cansado casi todo el día. He tratado de dormir
siestas, pero eso no ayuda. La fatiga interfiere con mi vida diaria, lo cual me
molesta y me enfurece. Me gustaría que me ayudara con ese problema o me
refiera a alguien que me pudiera ayudar".
-
Dígale al médico cuánto desea saber.
-
Asegúrese de haber entendido las respuestas del médico.
-
Repita con sus propias palabras lo que cree que el médico quiso decir.
-
Pídale al médico que le explique lo que dijo, en términos
que usted entienda.
-
Si descubre que no puede hablar con el médico u obtener respuestas para
sus preguntas, dígale que no está satisfecho con eso. Si eso no
da resultado, puede tratar de buscar otro médico. Eso puede ser
difícil, pero por su salud es importante que obtenga la
información necesaria.
-
Pregúntele al farmacéutico cuál es la forma adecuada de
tomar los medicamentos o cuáles son los posibles efectos secundarios.
-
Mantenga un archivo del cuidado de seguimiento que recibe. (Vea el cuadro
que sigue.)
Explíqueles su historial de cáncer a todos los médicos que
visite. El tipo de cáncer que tuvo y el tratamiento que recibió
podrían afectar las decisiones acerca de su cuidado en el futuro. Los
otros médicos no tienen forma de saber acerca de su cáncer y de
su tratamiento a menos que usted se lo diga.
Asegúrese de obtener una copia o un resumen del historial clínico
de su tratamiento del cáncer. (Probablemente tenga que pagar por ello.)
Si mantiene sus registros actualizados, tendrá suficiente
información para compartir con cualquier médico nuevo que visite.
Si no guarda una copia, sus archivos podrían dispersarse por muchos
consultorios médicos y se podrían perder los datos clave de su
historia del cáncer.
La información más importante que usted debe conservar incluye:
-
El tipo de cáncer para el cual lo trataron
-
Cuándo se lo diagnosticaron
-
Detalles de todo el tratamiento del cáncer (todas las cirugías,
nombres y dosis de todos los medicamentos, sitio y cantidad de radioterapia que
recibió, así como las fechas del tratamiento y el lugar donde los
recibió)
-
Los informes clave de laboratorio, patología y rayos X
-
Información para contactar a todos los profesionales de la salud
involucrados en su tratamiento y cuidado de seguimiento
-
Cualquier problema que haya ocurrido después del tratamiento
-
Información sobre cuidados complementarios recibidos (como medicamentos
especiales, ayuda emocional y suplementos nutricionales)
Las personas que han tenido cáncer concuerdan en decir que nadie
debería tener que seguir solo después del tratamiento. Sus amigos
y familiares pueden ayudar. Pregunte al médico, a la enfermera, al
trabajador social o a la organización local del cáncer,
cómo obtener en su zona servicios como los que aparecen a
continuación.
Servicios de apoyo profesional que usted puede necesitar
|
Servicio |
Cómo puede ayudarle |
Asesoramiento
genético
|
Especialistas capacitados le aconsejan si debe hacerse pruebas genéticas
para el cáncer y cómo enfrentar los resultados. Puede ser
útil para usted y los miembros de la familia que tengan preocupaciones
por su propia salud. (Vea
las formas de buscar consejeros en genética.)
|
Asistencia psicológica
para parejas |
Usted y su pareja pueden trabajar con especialistas que les pueden ayudar a
hablar de sus problemas, aprender cuáles son las necesidades del otro y
encontrar la forma de salir adelante. La asesoría puede incluir temas
relacionados con el sexo y la intimidad.
|
Clero/Asesoría
espiritual
|
Algunos miembros del clero están capacitados para ayudarle con las
preocupaciones generadas por el cáncer, como sentimientos de soledad,
miedo a la muerte, búsqueda de un significado y dudas relacionadas con
la fe.
|
Clínicas de dolor
(llamadas también
Servicios de cuidado
paliativo y dolor) |
Son centros con profesionales de muchos campos diferentes, quienes están
especialmente capacitados para ayudar a los pacientes a obtener alivio para el
dolor. |
Clínicas de
seguimiento a largo
plazo
|
Todos los médicos pueden ofrecerle cuidado de seguimiento, pero existen
algunas clínicas que se especializan en seguimiento a largo plazo
después del cáncer. Estas clínicas a menudo ven a personas
que ya no reciben tratamiento de un oncólogo y que se consideran libres
de la enfermedad. Puede preguntarle al médico si hay clínicas de
seguimiento del cáncer en su zona. |
Especialistas en
rehabilitación
vocacional |
Si usted tiene discapacidades u otras necesidades especiales después del
tratamiento, estos servicios le pueden ayudar a encontrar un empleo que se
ajuste a esas necesidades. Esos servicios incluyen consejería,
educación y desarrollo de habilidades, así como la forma de
obtener y utilizar la tecnología y las herramientas necesarias. |
| Fisioterapeutas |
Los fisioterapeutas conocen la forma en que funcionan e interactúan
todas las partes del cuerpo. Pueden enseñarle cuáles son los
ejercicios y los movimientos apropiados para recuperar la fuerza y la movilidad
después del tratamiento. También pueden aconsejarle cuáles
son las posturas adecuadas para ayudar a prevenir lesiones.
|
Especialistas en
lenguaje |
Los especialistas en lenguaje pueden en evaluar y tratar cualquier problema que
usted pueda tener después del tratamiento, y que esté relacionado
con el habla, el lenguaje o el tragar. |
| Grupos de apoyo |
Grupos en persona y a sobrevivientes través y a de la Internet que
permiten a los sobrevivientes interactuar con otras personas que están
en situaciones similares. (Vea
Participe en un grupo de apoyo.) |
| Nutricionistas/Dietistas |
Pueden ayudarlo a ganar o perder peso con una alimentación balanceada. |
| Programas de asesoría familiar
|
Toda su familia puede participar en el proceso de recuperación. En estos
programas, usted y su familia pueden participar en sesiones de terapia con
especialistas que les pueden ayudar a hablar de sus problemas, aprender
cuáles son las necesidades de los demás y encontrar respuestas.
|
| Programas para el control del estrés |
Estos programas enseñan la forma de aprender a relajarse y tener
más control sobre el estrés. Los hospitales, las clínicas
o las organizaciones locales del cáncer tal vez ofrezcan esos programas
y clases.
|
| Psicoterapia individual
|
Especialistas de salud mental le ayudan a manejar sus sentimientos, como de
enojo, de tristeza y de preocupación por el futuro. |
Servicios de atención
en el hogar |
Los gobiernos estatales y locales ofrecen muchos servicios útiles
después del tratamiento del cáncer. Una enfermera o
fisioterapeuta puede ir a su casa. También es posible que consiga ayuda
con el trabajo de la casa o la cocina. El directorio telefónico tiene
números de contacto bajo: Social Services, Health Services or Aging
Services (Servicios sociales, Servicios de salud, o Servicios
geriátricos), con y sin costo. |
Servicios para
dejar de fumar |
Las investigaciones demuestran que cuanto más apoyo tenga para dejar de
fumar, mayor será su probabilidad de éxito. Muchas comunidades
tienen programas para dejar de fumar. Pregunte al médico, a la
enfermera, al trabajador social o en el hospital local qué hay
disponible, o llame al Instituto Nacional del Cáncer al 1-800-4-CANCER
(1-800-422-6237) o a la Sociedad Americana del Cáncer al 1-800-ACS-2345
(1-800-227-2345). |
Terapistas
ocupacional |
Pueden ayudarle a recuperar o desarrollar habilidades que son importantes para
vivir de manera independiente. Pueden ayudarle a aprender de nuevo cómo
desempeñar actividades cotidianas como bañarse, vestirse o
alimentarse por su cuenta, después del tratamiento del cáncer. |
Trabajadores sociales
de oncología
|
Estos profesionales están capacitados para aconsejarle sobre las formas
de enfrentar los asuntos relacionados con el tratamiento y los problemas
familiares relacionados con el cáncer. Pueden contarle qué
recursos hay y conectarlo con servicios en su zona. |
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Su cuerpo después del tratamiento del cáncer
Aunque el tratamiento haya terminado, usted todavía tiene que lidiar con
la forma en que afecta su cuerpo. Puede tomar tiempo superar los efectos del
tratamiento del cáncer. El tiempo necesario para llegar a sentirse bien
es diferente para cada persona. Usted puede preguntarse cómo
debería sentirse durante este tiempo y cuál podría ser una
señal de que el cáncer ha regresado. Esta sección habla
acerca de algunos de los problemas que se pueden presentar cuando el
tratamiento termina. Algunos de los efectos más comunes que informan las
personas son:
-
Fatiga
-
Dolor
-
Linfedema, o hinchazón
-
Problemas en la boca o los dientes
-
Problemas con el peso y la alimentación
-
Pérdida de control de la vejiga o el intestino
-
Síntomas de menopausia
-
Cambios en su vida sexual
"Si pudiera olvidarme de la parte física, si dejara de doler, creo que me
sentiría bien".
Rose, sobreviviente de cáncer de pulmón, 70 años.
Lo que usted experimente puede estar relacionado con el tipo de cáncer
que tuvo y con el tratamiento que recibió. También vale la pena
recordar que no hay dos personas iguales, así que usted puede
experimentar cambios que son muy diferentes a los de otra persona, aunque hayan
tenido el mismo tipo de cáncer y recibido el mismo tratamiento.
"Puedo caminar y mantenerme ocupado" dijo un sobreviviente de cáncer de
testículo, "pero me canso mucho. Si me siento en una silla y quiero leer
o mirar algo, me duermo en 30 segundos y es un sueño muy profundo".
Algunos sobrevivientes de cáncer informan que aún sienten
cansancio o agotamiento después de haber terminado el tratamiento. De
hecho, la fatiga es una de las quejas más comunes durante el primer
año después del tratamiento.
El descanso o el sueño no "curan" el tipo de fatiga que usted puede
sentir después del tratamiento del cáncer y los médicos no
conocen las causas exactas. Las causas de la fatiga de las personas que
están recibiendo tratamiento son diferentes de las de quienes han
completado ya su tratamiento:
-
La fatiga durante el tratamiento puede ser ocasionada por el tratamiento
del cáncer. Otros problemas que pueden influir en la fatiga son la
anemia (tener muy pocos glóbulos rojos), la mala nutrición, no
tomar suficientes líquidos y la depresión. El dolor
también puede empeorar la fatiga.
-
Los investigadores están todavía aprendiendo sobre las causas de
la fatiga después del tratamiento.
¿Cuánto tiempo durará la fatiga? No hay un patrón
"normal". Para algunos, la fatiga mejora con el tiempo. Otros, como por ejemplo
quienes han tenido transplantes de médula ósea, pueden tener
menos energía durante años después del tratamiento final.
Algunas personas se sienten muy frustradas cuando la fatiga dura más
tiempo del que habían pensado y se interpone en el camino de su rutina
diaria. También se preocupan de que sus amigos, familiares y colegas se
molesten si ellos se quejan de fatiga muy a menudo.
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Pida al médico o a la enfermera ayuda para la fatiga
Estas son algunas de las cosas que el médico debe revisar con usted
sobre la fatiga. Si el médico no menciona el tema, asegúrese de
preguntarle acerca de:
-
Cómo pueden afectar sus niveles de energía, es decir sus ganas de
trabajar y de vivir, los medicamentos que toma, u otros problemas
médicos.
-
Cómo puede controlar el dolor, si éste constituye un problema para
usted.
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Programas de ejercicios que pueden ayudar, como caminar, por ejemplo.
-
Técnicas de relajación.
-
Cambios en la dieta o si debe tomar más líquidos.
-
Medicamentos o suplementos nutricionales que podrían ayudar.
-
Especialistas que podrían ser de ayuda, como fisioterapeutas, terapistas
ocupacionales, nutricionistas o proveedores de servicios de salud mental.
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Sugerencias para combatir la fatiga
¿Cómo combate la fatiga? He aquí algunas ideas que han
ayudado a otros:
-
Programe su día. Sea activo a la hora del día en que se siente
más alerta y lleno de energía.
-
Ahorre energía cambiando la forma en que hace las cosas. Por ejemplo,
siéntese en un banco mientras cocina o lava los platos.
-
Tome siestas o tome descansos cortos entre actividades.
-
Trate de acostarse y de despertarse a la misma hora todos los días.
-
Haga lo que disfruta, pero en menor cantidad. Dedíquese a actividades
nuevas o viejas que no lo cansen. Trate de leer algo breve, por ejemplo cuentos
cortos, o de escuchar música.
-
Deje que otros le ayuden. Podrían cocinar alguna de las comidas, ir de
compras, o lavar la ropa. Si nadie se ofrece, pida lo que necesita. Los amigos
y familiares pueden estar dispuestos a ayudar pero no saben qué hacer.
-
Simplemente diga "no" a las cosas que no le importan tanto ahora. Eso puede
incluir el trabajo de la casa y otras tareas. Si usa la energía que
tiene en una forma gratificante, podrá vivir una vida más plena.
-
Piense en participar en un grupo de apoyo o de educación para personas
con cáncer. (Vea
Participe en un grupo de apoyo.) Hable de su fatiga con otros que hayan
tenido el mismo problema, así puede aprender nuevas maneras de
resolverla.
|
Después del tratamiento puede sentir dolor. En algunos casos, es
producido por el mismo tratamiento.
Los tipos de dolor que puede sentir después del tratamiento del
cáncer incluyen:
-
Sensibilidad en el área de la piel donde recibió la
radiación. Este tipo de dolor es muy común y puede durar muchos
meses. "Estoy tan sensible ahí que no me puedo poner nada apretado",
señaló una sobreviviente de cáncer de seno.
-
Dolor o adormecimiento en las manos y los pies debido a nervios lesionados. La
quimioterapia o la cirugía pueden dañar los nervios, lo cual
ocasiona un dolor fuerte. (Esto se llama neuropatía.)
-
Cicatrices dolorosas por la cirugía del cáncer.
-
Dolor en un miembro o seno extirpado. Aunque los médicos no saben por
qué se presenta ese dolor, es real. No es sólo "su
imaginación".
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Pida al médico o a la enfermera ayuda para el dolor
El dolor, el cansancio, y otras sensaciones desagradables ocurren después
de un tratamiento del cáncer. El médico debe informarle sobre
estos problemas. Si no lo hace, pregúntele, hágase explicar por
qué viene el dolor, a qué se debe la fatiga y cómo usted
puede enfrentar esos síntomas y curarlos.
Usted se merece conseguir alivio para el dolor y el médico o la enfermera
le pueden ayudar. Querer controlar el dolor no es una señal de
debilidad, sino un medio para sentirse mejor y permanecer activo.
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El seguro médico no siempre cubre estos métodos. Investigue si su
póliza cubre los métodos recomendados por el médico.
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Si usted es mayor, es posible que no sepa si el dolor es ocasionado por el
cáncer o por otros problemas de salud, como la artritis. Es probable que
no haya pensado en mencionárselo a su oncólogo o a otros
médicos, pero debería hacerlo. Si tiene dolor, dígaselo al
oncólogo o a otro médico.
Con su ayuda el médico podrá evaluar qué tan intenso es su
dolor. Luego podrá sugerirle una o más de las siguientes
soluciones. Estos métodos han ayudado a otras personas que se
están recuperando del cáncer y podrían ayudarle a usted.
-
Medicamentos para aliviar el dolor. En la mayoría de los casos los
médicos probarán primero con los medicamentos menos fuertes.
Luego pasarán a medicamentos más fuertes si usted los necesita.
La clave para obtener alivio es tomar todos los medicamentos tal y como el
médico se los prescribe. Para mantener el dolor bajo control, no se
salte dosis, ni espere hasta que le duela para tomar los medicamentos. A lo
mejor usted teme que si usa los medicamentos se va a volver "adicto", pero esto
casi NUNCA pasa si toma la dosis correcta y ve periódicamente al
médico.
-
Medicamentos antidepresivos. Algunos de estos se han recetado para
reducir el dolor o el adormecimiento producido por los nervios lesionados.
-
Fisioterapia. La terapia física podría aliviar el dolor. El
fisioterapeuta puede utilizar calor, frío, masaje, presión o
ejercicio, para ayudarle a sentir mejor.
-
Abrazaderas. Limitan el movimiento de un miembro o articulación
que le duele.
-
Acupuntura. Este es un método comprobado que utiliza agujas en los
puntos de presión, para reducir el dolor.
-
Hipnosis, meditación o yoga. Cualquiera de éstas puede
ayudarle a reducir el dolor. Un especialista capacitado puede enseñarle
estas técnicas.
-
Técnicas de relajación. Muchas personas con cáncer
han descubierto que la práctica de la relajación profunda ayuda a
aliviar el dolor o reduce el estrés. Vea
para ejercicios que Usted puede tratar.
-
Bloqueo nervioso o cirugía. Si no obtiene alivio con las opciones
anteriores, puede preguntarle al médico acerca de estos métodos.
El bloqueo nervioso o la cirugía ayudan a menudo si usted tiene un dolor
persistente y limitante, pero pueden presentar el riesgo de padecer de otros
problemas. También pueden requerir que permanezca en el hospital.
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Sugerencias para hablar del dolor con el
médico
He aquí algunas sugerencias para ayudarle a describir el dolor al
médico:
-
Su médico puede sugerir que use números para describir su dolor.
Trate de explicarle al médico cuán intenso es el dolor que
siente. Para ello use una escala del 0 al 10. Por ejemplo, si no tiene dolor es
0, y el dolor más intenso, peor de todos, es 10.
-
Señale los sitios exactos donde le duele, bien sea en su cuerpo o en un
dibujo. Indique si el dolor se queda en un solo sitio o se mueve lejos de ese
punto.
-
Describa cómo se siente el dolor. ¿Es agudo, sordo, pulsante,
constante?
-
Explique cuándo siente dolor. Diga cuándo comienza, cuánto
dura, si se mejora o empeora en determinados momentos del día o de la
noche y si se mejora o empeora con cualquier cosa que haga.
-
Describa cómo el dolor afecta su vida cotidiana. ¿Le impide
trabajar? ¿Llevar a cabo sus tareas domésticas? ¿Ver a sus
amigos y familiares? ¿Salir y divertirse?
-
Haga una lista de todos los medicamentos que está tomando (por cualquier
razón). Si está tomando algo para aliviar el dolor,
¿cuánto le ayuda?
-
Hable de cualquier efecto secundario que le produce el medicamento para
controlar el dolor, como estreñimiento, u otros cambios en los
hábitos del intestino, o si se siente atontado o "ido". Muchos de estos
problemas se pueden solucionar.
-
Diga cuáles son sus metas para el alivio del dolor. ¿No desea
tener ningún dolor (lo cual a menudo puede ser difícil de
lograr), o su meta es sentirse suficientemente bien para realizar actividades
específicas?
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Sugerencias para aliviar el dolor y
el estrés por medio de la relajación
La relajación puede ayudarle a sentirse mejor, tanto mental como
físicamente. Pero para la mayoría de nosotros no es sencillo
decir "me voy a relajar". La relajación es una técnica que
necesita práctica, como cualquier otra.
Muchas personas esperan hasta que tienen mucho dolor o están muy
estresadas antes de tratar de relajarse, cuando ya puede ser muy tarde para
lograrlo. Luego pueden intentar relajarse comiendo en exceso, fumando o
bebiendo, actividades que no son muy útiles y que pueden incluso ser
nocivas.
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Aprecie el buen humor y ríase tanto como pueda
"¿Es el cáncer una amenaza para la vida? Sí, pero
¿para qué morir de mal humor? Así que bromeé todo
el tiempo y yo creo que eso me ayudó".
Juana, sobreviviente de cáncer de riñón, 56 años.
La risa puede ayudarle a relajar. Cuando se ríe, su cerebro libera
sustancias químicas que producen placer y relajan los músculos.
Incluso una sonrisa puede alejar pensamientos estresantes. Por supuesto, no
siempre se va a sentir con ánimos de reír, pero otras personas
han encontrado que estas cosas ayudan:
-
Disfrute de las cosas divertidas que hacen los niños y las mascotas.
-
Mire películas o programas de televisión entretenidos.
-
Escuche programas de radio con cómicos hispanohablantes.
-
Compre un calendario jocoso para el escritorio.
-
Lea libros de chistes.
-
Vaya a espectáculos cómicos.
-
Reúnase con un amigo o amiga de mucho tiempo y trate de recordar las
anécdotas divertidas del pasado.
Incluso descubrirá que se puede reír de sí mismo. "Fui a
ayudar a una amiga con su computadora este verano y estaba haciendo mucho
calor, así que me quité la peluca", dijo una mujer. "Cuando
llegó la hora de irme no podía encontrarla. Bueno, su perro
miniatura la había encontrado y casi acaba con ella, pero yo me la puse
y regresé a casa. Mi marido preguntó '¿Qué
pasó?' Sobra decir que la peluca nunca volvió a ser la misma".
El linfedema es la hinchazón de una parte del cuerpo, por lo general de
un brazo o de una pierna, causada por la acumulación de líquidos
linfáticos. Puede ser causado por el cáncer o por el tratamiento
del cáncer. Hay muchos tipos diferentes de linfedema. Algunos tipos se
presentan justo después de la cirugía, son leves y no duran
mucho. Otros ocurren meses o años después del tratamiento del
cáncer y pueden ser muy dolorosos. El linfedema se puede desarrollar
también después de la picadura de un insecto, de una
lesión leve o de una quemadura.
Las personas que corren riesgo de sufrir un linfedema son las que han tenido:
-
Cáncer de seno
--si han recibido radioterapia o les han extraído los ganglios
linfáticos de las axilas. El riesgo es aún mayor si han recibido
radiación en el área de la axila después de que les
extrajeron los ganglios linfáticos.
-
Melanoma en los brazos o las piernas
--si les han extraído ganglios linfáticos o han recibido
radioterapia.
-
Cáncer de próstata
--si les han hecho cirugía o han recibido radioterapia en toda la
pelvis.
-
Cáncer de los órganos reproductores femeninos o masculinos
--si las trataron con cirugía para extraer los ganglios
linfáticos, o recibieron radioterapia.
-
Otros tipos de cáncer que se han diseminado
a la parte baja del abdomen. La presión del tumor en crecimiento puede
dificultar que el organismo drene los líquidos.
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Pida al médico o a la enfermera ayuda con el linfedema
El médico o la enfermera puede ayudarle a encontrar la forma de prevenir
y aliviar el linfedema. Estas son algunas de las cosas que el médico
debe revisar con usted sobre el linfedema. Si el médico no menciona el
tema, asegúrese de preguntarle acerca de:
-
Formas de mantener la piel sana. Es importante mantener la piel limpia.
También debe mantenerla humectada con una loción.
-
Ejercicios para ayudar al cuerpo a drenar el líquido
linfático y los tipos de ejercicio que no debe hacer.
-
Maneras de tratar el linfedema. Le pueden sugerir:
-
Mantener el brazo o la pierna elevado por encima de la altura del pecho.
-
Masajes especiales que pueden ayudarle a movilizar el líquido
linfático de donde se ha acumulado.
-
Los vendajes y la ropa especial que pueden ayudar a drenar el líquido
linfático.
-
Perder peso.
-
Cómo encontrar fuentes de apoyo emocional que le ayuden a hacerle
frente.
|
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Sugerencias para la prevención o el alivio del linfedema
Otros sobrevivientes de cáncer han encontrado útiles estas
sugerencias:
-
Esté pendiente de los síntomas de hinchazón o
infección (enrojecimiento, dolor, calor, fiebre). Informe al
médico o a la enfermera si el brazo o la pierna le duele o está
hinchado.
-
Evite cortaduras, picaduras de mosquitos o quemaduras de sol en el brazo o la
pierna. Trate de que no le pongan inyecciones ni le saquen sangre de esa zona.
-
Consuma una dieta balanceada, rica en proteínas y baja en sal.
-
Vaya periódicamente a las citas de seguimiento con el médico.
-
Use ropa que no le apriete el brazo o la pierna.
-
No use ese brazo o esa pierna para averiguar qué tan caliente o
fría está alguna cosa, como el agua del baño o los
alimentos. Es probable que ahora no pueda sentir muy bien el calor o el
frío en ese miembro.
|
Las investigaciones demuestran que muchas personas que han sido tratadas por
cáncer desarrollan problemas en la boca y los dientes.
La radiación en la cabeza y el cuello puede ocasionar problemas con los
dientes o las encías, el tejido blando que recubre la boca, las
glándulas que producen la saliva y los huesos de la mandíbula.
Esto puede ocasionar:
-
Resequedad en la boca
-
Caries y otros tipos de problemas en los dientes
-
Pérdida o cambios en el sentido del gusto
-
Boca o encías adoloridas
-
Infecciones en la boca
-
Rigidez en la mandíbula, o cambios en el hueso de la quijada
-
Si recibió ciertos tipos de quimioterapia, puede tener muchos de estos
problemas también.
Algunos de estos problemas desaparecen después del tratamiento. Otros
duran un largo tiempo y otros nunca más desaparecen. Algunos problemas
pueden desarrollarse meses o incluso años después de haber
terminado el tratamiento.
¿Quiénes tienen estos problemas?
-
Casi todas las personas que han recibido radioterapia en la cabeza y el cuello.
-
La mayoría de las personas que han tenido trasplantes de médula
ósea.
-
Aproximadamente dos de cada cinco personas tratadas con quimioterapia.
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Pida ayuda para los problemas en la boca o los dientes
Si estos problemas persisten después de que el tratamiento del
cáncer termina, y el médico no lo menciona, asegúrese de
preguntarle:
Vaya al dentista después de terminar el tratamiento. Si el dentista no
menciona el tema, asegúrese de preguntarle:
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Sugerencias para evitar o aliviar los problemas en la boca o los dientes
Mantenga la boca húmeda.
Mantenga la boca limpia.
-
Cepíllese los dientes, las encías y la lengua con un cepillo extra
suave después de cada comida y al acostarse. Si le duele, ablande las
cerdas en agua tibia.
-
Use una pasta de dientes suave con fluoruro (una pasta de dientes para
niños) y un enjuague bucal sin alcohol.
-
Pásese seda dental cuidadosamente entre los dientes todos los
días. Si las encías le sangran o le duelen, no pase la seda por
los lados que sangran o están irritados, pero no deje de pasarla por los
otros dientes.
-
Enjuáguese la boca varias veces al día con una solución de
1/4 de cucharadita de polvo de hornear (bicarbonato de sodio) y 1/8 de
cucharadita de sal en una taza de agua tibia. Luego enjuáguela con agua
corriente.
-
Si tiene dentadura postiza, límpiela, cepíllela y
enjuáguela después de cada comida. Pídale al dentista que
la revise para asegurarse de que todavía le queda bien.
Si le duele la boca, he aquí algunas cosas que debe evitar:
-
Alimentos duros y crocantes, como las tortillas de maíz, que puedan
lastimarle la boca.
-
Alimentos picantes, muy condimentados o ácidos, como los cítricos
o los jugos de frutas, que pueden irritarle la boca.
-
Alimentos azucarados, como los caramelos o las bebidas gaseosas que pueden
causar caries.
-
Palillos de dientes (pueden cortarle la boca).
-
Todos los productos derivados del tabaco.
-
Bebidas alcohólicas.
Si tiene rigidez en la mandíbula:
|
"¡No puedo creer que tenga cáncer y esté aumentando de
peso!"
Graciela, sobreviviente de cáncer de seno, 43 años.
Las investigaciones demuestran que algunos sobrevivientes de cáncer que
han recibido ciertos tipos de quimioterapia o han tomado determinados
medicamentos, tienen problemas con el aumento de peso y los kilos extra se
quedan ahí, incluso cuando el tratamiento termina. Las sobrevivientes de
cáncer de seno que han recibido ciertos tipos de quimioterapia aumentan
de peso en forma diferente, pueden perder músculo y ganar tejido adiposo
(grasa). Desafortunadamente, las formas habituales de perder peso puede que no
funcionen en esos casos.
Algunos sobrevivientes de cáncer tienen el problema opuesto: No tienen
ganas de comer y pierden peso. Algunos hombres dicen que les preocupa
más perder peso que ganarlo. Los hace sentir menos fuertes--y un poco
"menos hombres".
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Pida al médico o a la enfermera ayuda con el aumento de peso
El médico o la enfermera puede ayudarle a controlar el aumento de peso.
Estas son algunas de las cosas que el médico debe revisar con usted
sobre el aumento de peso. Si ni el médico ni la enfermera mencionan el
tema, asegúrese de preguntarles acerca de:
-
Ejercicios para recuperar la fuerza en los brazos y las piernas, si ha perdido
músculos y ganado tejido adiposo.
-
Un dietista o nutricionista que le pueda ayudar a planear una dieta saludable
que no le agregue peso extra.
|
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Sugerencias para recuperar el apetito
He aquí algunos consejos que han ayudado a otros a mejorar el apetito.
-
Empiece con comidas pequeñas. Cinco comidas pequeñas al día
pueden ser más fáciles de manejar que tres grandes. Trate de
desayunar un poco menos de lo normal, pero coma una merienda saludable a media
mañana.
-
Concéntrese en sus alimentos favoritos. Si la idea de comer no le motiva,
pruebe alimentos que realmente le gustaban antes del tratamiento. Eso
podría ayudarle a abrir el apetito.
-
Consiéntase. Haga de la hora de las comidas un momento especial. Aunque
sólo beba un suplemento nutricional, sírvalo en un vaso o en una
taza helada. Agregue un poco de fruta fresca, jugo o cualquier otra cosa que
realce el sabor, para que le sepa mejor.
-
Encuentre la forma de que sus comidas se vean atractivas. Elija alimentos de
colores contrastantes; sirva los alimentos en un plato lindo; utilice una
servilleta colorida.
|
Si tiene problemas para tragar
Algunas personas que han recibido radioterapia o quimioterapia en la cabeza o
el cuello, pueden tener dificultades para comer porque no pueden tragar
fácilmente. Las personas que han recibido radioterapia en el seno o en
el tórax, o quienes han tenido cirugía en la laringe
también pueden tener problemas. Como decía un sobreviviente de
cáncer de pulmón, "Me costaba mucho trabajo masticar y tragar, a
causa de la quimio. No era capaz. Comí sólo sopas y arroz blando
durante semanas y semanas".
Si tiene problemas para tragar:
-
Ingiera alimentos suaves y blandos humedecidos con salsas. Los pudines, los
helados, las sopas, el puré de manzana, así como las bananas y
otras frutas blandas, son nutritivos y por lo general fáciles de tragar.
-
Utilice una licuadora para procesar los alimentos sólidos.
-
Pida consejo al equipo de profesionales de la salud, que incluye el
médico, la enfermera, el nutricionista o el especialista en lenguaje.
-
Eche la cabeza hacia atrás, o muévala hacia delante mientras come.
-
Tome sorbos de agua con frecuencia, pues eso le ayudará a tragar los
alimentos y a hablar. Lleve siempre consigo una botella de agua.
Entre los problemas más molestos que tienen que enfrentar las personas
después del tratamiento del cáncer están los del intestino
y la vejiga. A menudo las personas se sienten avergonzadas o temerosas de
salir. "Lo más difícil fue regresar al trabajo", dijo un
sobreviviente de cáncer de próstata. "Me sentía como un
tonto por tener que ir al baño cada rato. Y fue una sorpresa total para
mí. El médico nunca me dijo que iba a tener este tipo de
problema".
Esta pérdida de control puede ocurrir después del tratamiento
para el cáncer de la vejiga, de la próstata, del colon, del recto
o de los ovarios, entre otros. La cirugía puede dejarlo sin
ningún tipo de control del intestino o de la vejiga, o sea sobre sus
necesidades de ir al baño. A lo mejor le puede quedar algo de control,
pero aun así usted puede verse obligado a correr al baño una o
más veces durante el día o la noche. El problema opuesto se puede
presentar cuando uno de los medicamentos que está tomando para el dolor
le ocasiona estreñimiento.
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Pida al médico o a la enfermera ayuda para controlar el intestino y la
vejiga
Controlar las necesidades del intestino y de la vejiga es importante. A veces
personas que han tenido cáncer no pueden controlar bien cuando tienen
que ir al baño a defecar u orinar. El médico tiene que informarle
sobre estas posibilidades, explicarle que se pueden presentar, y decirle
cómo hacer para enfrentarles. No vacile en sincerarse con el
médico y preguntarle cómo puede usted continuar su vida aun
teniendo problemas de control de sus necesidades intestinales y urinarias.
|
Es importante contarle al médico cualquier cambio en sus hábitos
relacionados con la vejiga o con el intestino. Estas son algunas de las cosas
que el médico debe revisar con usted. Si el médico no menciona el
tema, asegúrese de preguntarle acerca de:
-
Ayuda para manejar las ostomías. Existen servicios y grupos de apoyo para
ayudar a las personas a enfrentarse con estos cambios.
-
Problemas a causa del estreñimiento, los cuales se pueden tratar.
-
Ejercicios de Kegel (vea Ejercicios de Kegel) y otros
programas de entrenamiento físico que pueden ser útiles.
-
Medicamentos que pueden ayudar.
Después de la quimioterapia, algunas mujeres dejan de tener sus
períodos todos los meses, o éstos cesan del todo.
Algunos tratamientos para el cáncer (y el medicamento tamoxifeno) pueden
producir cambios en el organismo femenino y reducir la cantidad de hormonas que
el cuerpo produce. Estos cambios pueden hacer que los períodos se
interrumpan y producir otros síntomas de menopausia.
Con el tiempo, algunas mujeres vuelven a tener la menstruación (sobre
todo las mujeres más jóvenes), pero otras no.
Algunos de las señales comunes de menopausia son:
Períodos irregulares. Una de las primeras señales es un
cambio en la menstruación. Se vuelve menos regular. El sangrado empieza
a ser menos abundante. Algunas mujeres tienen períodos cortos de mucho
sangrado. A veces el período se interrumpe repentinamente.
Sofocos. Por lo general, los sofocos son peores durante la noche y
pueden perturbar el sueño. Eso puede ocasionar cambios en el estado de
ánimo y dificultar la toma de decisiones.
Problemas con la vagina o la vejiga. Los tejidos en estas áreas
se vuelven más secos y delgados. Se pueden tener infecciones vaginales
con más frecuencia. A medida que usted se hace mayor, tiene más
problemas en el tracto urinario o le cuesta trabajo contener la orina.
Falta de interés en las relaciones sexuales. Estos cambios pueden
hacer que se le dificulte excitarse sexualmente.
Fatiga y problemas de sueño. Puede sentirse cansada o tener
problemas para conciliar el sueño, levantarse temprano, o volverse a
dormir, si se despierta en la mitad de la noche.
Problemas con la memoria y otras alteraciones como depresión, cambios en
el estado de ánimo e irritabilidad. Algunos de estos,
especialmente los problemas de la memoria, pueden estar relacionados con el
envejecimiento. Puede existir una conexión entre los cambios en los
niveles hormonales y sus emociones.
Otros cambios en su cuerpo. Es posible que note que la cintura se le
pone más grande y tiene menos músculos y más grasa
alrededor de su cuerpo, o que la piel está más delgada y ha
perdido elasticidad.
Es importante saber que:
Si todavía le venía la menstruación cuando comenzó
el tratamiento
y
ahora después del tratamiento tiene síntomas de menopausia,
todavía puede quedar embarazada.
 |
Pida al médico o a la enfermera ayuda para los síntomas de la
menopausia
Todos sabemos que la menopausia es normal. Llega un momento en que la mujer
deja de ser fértil y ya no puede quedar embarazada. Esto se
acompaña a veces con síntomas desagradables, como por ejemplo
olas de calor por todo el cuerpo, depresión, y nerviosismo. El
médico sabe estas cosas y debe explicárselas. Vea a un
ginecólogo cada año y si es necesario pregúntele todos los
detalles, así usted se sentirá tranquila sabiendo que los
síntomas son normales y cómo tratarlos.
|
Si el médico no menciona el tema, asegúrese de preguntarle acerca
de:
-
Medicamentos, suplementos u otros métodos que puedan ayudarla a controlar
los síntomas de la menopausia.
-
Exámenes que le deban hacer (como por ejemplo, un examen de la densidad
ósea para ver si tiene riesgos de osteoporosis).
-
Maneras de reducir la probabilidad de adquirir:
-
Osteoporosis. La menopausia puede ponerla en riesgo de perder tejido
óseo, lo cual debilita los huesos y hace que se rompan más
fácil.
-
Enfermedad del corazón. La menopausia también puede hacer
que se eleve la concentración de colesterol en la sangre, lo cual
aumenta el riesgo de enfermedades que afectan el corazón y los vasos
sanguíneos.
 |
Sugerencias para aliviar los síntomas de menopausia
He aquí algunos consejos que han ayudado a otras mujeres a manejar los
síntomas de la menopausia:
-
Deje de fumar.
-
Haga ejercicio -- tanto levantamiento de pesas, como estiramiento muscular.
-
Aliméntese en forma sabia. Una dieta equilibrada proporciona la
mayoría de los nutrientes y calorías que su organismo necesita
para permanecer sano.
-
Trate de mantener un peso adecuado por medio de ejercicios y dieta.
-
Tome grandes cantidades de agua.
-
Si tiene sofocos, trate de llevar un diario de cuándo ocurren y
qué los puede ocasionar.
Esto puede ayudar a descubrir qué debe evitar. O:
-
Cuando le comience un sofoco, vaya a algún sitio fresco o lleve un
pequeño ventilador con usted.
-
Duerma en un cuarto fresco; eso puede evitar que los sofocos la despierten
durante la noche.
-
Vístase "por capas" que se pueda quitar cuando se acalore.
-
Use sábanas de algodón y ropa que la deje "respirar".
-
Trate de tomar una bebida fría (agua o jugo) al comienzo de un sofoco.
-
Trate de no comer muchos alimentos picantes. Limite la cantidad de alcohol y
cafeína que toma.
|
"Sabía de la impotencia. Pero no sabía nada de la falta total de
interés, lo cual causó realmente algunos problemas entre
nosotros".
Mitch, sobreviviente de cáncer de próstata, 73 años.
Es posible que su vida sexual sufra cambios después del tratamiento del
cáncer; a muchas personas les pasa. Cerca de la mitad de las mujeres que
han tenido tratamiento a largo plazo para el cáncer de seno o de los
órganos reproductores femeninos, y más de la mitad de los hombres
tratados por cáncer de la próstata, informan problemas sexuales a
largo plazo. Muchos sobrevivientes de cáncer dicen que no estaban
preparados para los cambios en su vida sexual.
Los problemas sexuales después del tratamiento del cáncer a
menudo son ocasionados por cambios en el cuerpo, debido a la cirugía, a
la quimioterapia o a la radiación, o por los efectos de los medicamentos
para el dolor. A veces estos problemas son ocasionados por la depresión,
los sentimientos de culpabilidad por la forma en que se produjo el
cáncer, por los cambios en la imagen corporal después de la
cirugía y por estrés entre usted y su pareja.
¿Qué tipos de problemas se presentan? Las personas informan
cuatro preocupaciones importantes:
-
Pérdida de interés en el sexo. Algunos pueden tener
problemas con su imagen corporal después del tratamiento. Incluso la
idea de que sus parejas los vean sin ropa les resulta estresante. Otras,
están agotadas o tienen dolores y el sexo es lo último que les
pasa por la mente. La quimioterapia y algunos medicamentos para el
cáncer pueden reducir también el deseo sexual.
-
No ser capaces de tener relaciones sexuales como antes. Algunos
tratamientos para el cáncer ocasionan cambios en los órganos
sexuales, que cambian también su vida sexual.
-
Algunos hombres después del tratamiento para el cáncer de
próstata, de pene o de los testículos ya no pueden tener o
mantener una erección. Algunos tratamientos pueden debilitar
también el orgasmo masculino o hacer que éste sea seco (sin
eyaculación).
-
A algunas mujeres, después del tratamiento del cáncer, se les
dificultan e incluso les resultan dolorosas las relaciones sexuales. Ciertos
tratamientos para el cáncer, como la quimioterapia, la cirugía o
la radiación pueden ocasionar estos problemas; algunas veces no existe
una causa clara para ellos.
-
Tener síntomas de menopausia. Cuando la mujer deja de tener el
período, puede tener sofocos, sequedad o estrechez en la vagina y otros
problemas que pueden afectar su deseo de tener relaciones sexuales.
-
Pérdida de la capacidad de tener hijos. Algunos tratamientos para
el cáncer pueden ocasionar infertilidad, lo cual hace imposible que los
sobrevivientes de cáncer tengan hijos. Dependiendo del tipo de
tratamiento que haya recibido, de su edad y sexo, así como del tiempo
que haya pasado desde que terminó el tratamiento, todavía
podría tener hijos.
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Pida al médico o a la enfermera ayuda con sus problemas sexuales
Hablar de sexo, necesidades sexuales, del acto sexual, y otras cosas
relacionadas con el sexo no es fácil. Todos nos sentimos un poco
avergonzados si tenemos que hablar de estas cosas. Es todavía más
difícil hablar de esas cosas con extraños como por ejemplo un
médico. Por ejemplo, muchas mujeres de la comunidad latina han contado
que les cuesta mucho trabajo hablar sobre su cuerpo y sus ideas sobre el sexo,
y que tienen mucho pudor. En los aspectos sexuales muchas mujeres latinas son
muy reservadas debido a su educación y tradiciones culturales. En
realidad es el médico quien debe explicarle todo a usted. Sin embargo, a
veces el médico no explica estas cosas de una manera clara. Usted tiene
que hacer las preguntas: anímese y pregunte. Le hará muy bien
enterarse de lo que el médico sabe sobre el tema.
Si cree que podría tener problemas para hablar de este tema, lleve
consigo este documento y muéstrele esta sección al médico
o a la enfermera.
Otra forma de aprender sobre su problema y como resolverlo es unirse a un grupo
de apoyo donde haya personas como usted con las cuales usted puede hablar
libremente y con franqueza.
Por lo general, los problemas sexuales no se mejoran por sí solos. Estas
son algunas de las cosas que el médico debe revisar con usted. Si el
médico no menciona el tema, asegúrese de comentarle acerca de:
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Cualquier problema médico que pueda estar causando cambios en su vida
sexual. Usted puede obtener tratamiento para los problemas que tiene.
Estos pueden incluir:
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Problemas de erección. Los medicamentos, la psicoterapia, la
búsqueda de maneras para producirse placer, la cirugía y otros
métodos pueden ser útiles.
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Sequedad vaginal. Sequedad o estrechez en la vagina, que puede ser
causada por la menopausia. Pregunte cuál de estas opciones es para
usted: el uso de lubricantes a base de agua durante el acto sexual, o de
dilatadores antes del coito, o tomar hormonas, o usar una crema con hormonas.
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Formas de mejorar el control muscular con los ejercicios de
Kegel. Usted puede fortalecer los músculos de la zona genital
por medio de estos ejercicios. Practíquelos controlando los
músculos para detener el flujo de la orina. Puede hacer estos ejercicios
incluso cuando no esté orinando. Simplemente contraiga y relaje los
músculos mientras está sentada, de pie, o realiza cualquier otra
actividad.
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Sus preocupaciones por tener hijos, y qué puede hacer. Hable con
el médico de las preocupaciones relacionadas con la planificación
de la familia. En el caso de las mujeres, pregúntele si todavía
debe usar métodos para no quedarse embarazada, aunque ya no tenga
menstruaciones.
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Ver un terapista sexual. A veces es bueno ver a un especialista en
problemas relacionados con la actividad sexual. Estos especialistas
están acostumbrados a escuchar gente como usted y comprenderán
enseguida su caso. No se sienta inseguro o avergonzado--sus problemas le
ocurren también a otras personas, y el especialista tiene experiencia
con ellos y sabe como tratarlos.
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Sugerencias para disfrutar de la intimidad después del tratamiento
Muchas personas pueden seguir disfrutando del sexo y de la intimidad
después del tratamiento del cáncer, pero a veces deben hacer
algunos cambios. He aquí algunas ideas que han ayudado a otros:
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Prepare un ambiente sensual. Iluminación, música, aromas o
una cena romántica para dos.
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Haga una "cita amorosa". De ser posible, reserve un tiempo especial para
estar solos.
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Acaríciense. Bésense, abrácense y
consiéntanse aun cuando no puedan tener | |