| Infancia hasta los
2 años |
No existe una compresión cognitiva de la muerte. |
Quietud, gruñón, disminución de la actividad, sueño precario y pérdida de peso. |
| La separación maternal causa cambios. |
| 2-6 años |
La muerte similar al dormir. |
Hace muchas preguntas (¿Cómo van al
baño? ¿Cómo comen?). |
| Los muertos continúan viviendo de alguna otra forma. |
Trastornos en el comer, el dormir y el control de los intestinos y la vejiga. |
| La muerte es temporal no final. |
Miedo al abandono. |
| Rabietas. |
| La muerte es reversible. |
El pensamiento mágico (¿Pensé o hice
algo que causó esta muerte? Como
cuando dije que te odio y cuando dije
que deseaba que te mueras.) |
| 6-9 años |
La muerte está personificada como un espíritu (esqueleto fantasma o coco). |
Curiosidad sobre la muerte. |
| Hace preguntas concretas. |
| Podría tener fobias escolares. |
| La muerte es final y asusta. |
Presentar comportamientos agresivos (especialmente los varones). |
| La muerte no es universal (le sucede a otros, no a mí). |
Algunas manifestaciones
hipocondríacas. |
| Podría sentirse abandonado. |
| de 9 en adelante |
Todo el mundo morirá. |
Estados de alteración emocional, culpa, rabia y vergüenza. |
| Estados de alteración y ansiedad sobre la propia muerte. |
| Cambios de humor. |
|
Miedo al rechazo; no querer
diferenciarse de sus compañeros. |
| Trastornos alimenticios. |
| Trastornos del sueño. |
| La muerte es final e irreversible. |
Conducta regresiva (pérdida de
interés en las actividades
externas). |
| Incluso yo moriré. |
Conducta impulsiva. |
| Culpa por haber sobrevivido
(sobre todo cuando se trata de la
muerte de un hijo o compañero). |