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Índice Propósito de este sumario del PDQ Información general Clasificación celular
Información sobre los estadios Aspectos generales de las opciones de tratamiento Linfoma no Hodgkin localizado en niños y adolescentes Linfoma no Hodgkin infantil de células B diseminado Linfoma linfoblástico infantil diseminado Linfoma anaplásico infantil de células grandes diseminado Linfoma no Hodgkin infantil recidivante Enfermedad linfoproliferativa relacionada con la inmunodeficiencia infantil Obtenga más información del NCI Modificaciones a este sumario (09/30/2009) Información adicional
Propósito de este sumario del PDQ
Este sumario del PDQ con información sobre el cáncer para profesionales de la salud, provee información integral con base en la información científica disponible que ha sido revisada por expertos en el tratamiento del linfoma no Hodgkin infantil. El Consejo Editorial sobre Tratamientos Pediátricos del PDQ 1 revisa regularmente este sumario a medida que es necesario.
Este sumario contiene información sobre los siguientes aspectos:
- Incidencia.
- Clasificación celular.
- Presentación clínica.
- Información de los estadios.
- Opciones de tratamiento.
El propósito de este sumario es servir como fuente de información y ayuda para los médicos y otros profesionales de la salud que atienden a pacientes de cáncer infantil. No provee directrices o recomendaciones formales para la toma de decisiones relacionadas con la atención de la salud.
Algunas de las referencias bibliográficas de este sumario están acompañadas por un grado de comprobación científica. El propósito de estas designaciones es ayudar al lector a evaluar la solidez de los hechos científico-estadísticos que sustentan el uso de intervenciones o abordajes específicos. Los Consejos Editoriales sobre Tratamientos Pediátricos y de adultos del PDQ utilizan un sistema formal de jerarquización de la medicina factual 2 para establecer las designaciones del grado de comprobación. Con base en la solidez de los datos probatorios, las opciones de tratamiento se describen como “estándar” o “bajo evaluación clínica”. Estas clasificaciones no deben utilizarse como base para determinar reembolsos.
Este sumario está disponible en inglés 3 y también en una versión para pacientes 4 escrito en lenguaje menos técnico. Información general
El Instituto Nacional del Cáncer (NCI) provee los sumarios del PDQ sobre el tratamiento del cáncer infantil como un servicio público para aumentar el grado de accesibilidad a la información con base científica sobre el cáncer a los profesionales de la salud, los pacientes y el público general.
El cáncer es poco frecuente en los niños y adolescentes. Los niños y adolescentes con cáncer se deben derivar a centros médicos que cuenten con un equipo multidisciplinario de especialistas en cáncer con experiencia en el tratamiento de los cánceres que se presentan en la niñez y la adolescencia. Este enfoque de equipo multidisciplinario incorpora la pericia del médico de cabecera, los subespecialistas en cirugía pediátrica, radiooncólogos, oncólogos o hematólogos pediatras, especialistas en rehabilitación, especialistas en enfermería pediátrica, trabajadores sociales y otros, con el fin de asegurarse que los pacientes reciban los tratamientos cuidados médicos de apoyo y rehabilitación que les permita lograr una supervivencia y calidad de vida óptimas. Para obtener información específica sobre los cuidados médicos de apoyo para niños y adolescentes con cáncer, consultar los sumarios del PDQ sobre el Cuidado médico de apoyo 5.
Las directrices para los centros de cáncer pediátrico y su función en el tratamiento del paciente pediátrico con cáncer han sido delineadas por la American Academy of Pediatrics[1] En estos centros oncológicos
pediátricos, se llevan a cabo ensayos clínicos para la mayoría de los cánceres que
se presentan en niños y adolescentes, y a la mayoría de los pacientes o
familiares se les ofrece la oportunidad de participar en estos ensayos. Estos
ensayos clínicos para niños y adolescentes están diseñados generalmente para
comparar lo que se considera una terapia potencialmente mejor con la terapia que
se considera estándar. La mayor parte del progreso alcanzado en la
identificación de terapias curativas para el cáncer infantil, se ha logrado a
través de ensayos clínicos. Para mayor información en inglés sobre ensayos clínicos en curso, consultar el portal de Internet del NCI 6.
En las últimas décadas se han logrado mejoras sorprendentes de la supervivencia de niños y adolescentes con cáncer. Los niños y adolescentes con cáncer que sobreviven necesitan un seguimiento minucioso porque los efectos secundarios del tratamiento del cáncer pueden persistir o presentarse meses o años después del mismo. (Para mayor información específica acerca de la incidencia, el tipo y la vigilancia de los efectos tardíos en niños y adolescentes sobrevivientes de cáncer, consultar el sumario del PDQ sobre Efectos tardíos del tratamiento anticanceroso en la niñez 7
El linfoma (tanto de Hodgkin como no Hodgkin [LNH]) ocupa el tercer puesto entre los cánceres más comunes de la niñez, y el LNH representa
aproximadamente un 7% de los casos de cáncer en niños y jóvenes menores de 20
años.[2,3] En los Estados Unidos, se diagnostican unos 800 casos nuevos
de LNH cada año. La incidencia es de aproximadamente 10 casos por cada millón de
habitantes por año. A pesar de que no hay una edad específica de mayor ocurrencia, el
LNH ocurre más frecuentemente en la segunda década de vida y no es muy común en
niños menores de 3 años. El LNH no es común en los lactantes (1% en los ensayos Berlin-Frankfurt-Munster de 1986 a 2002). En estos análisis retrospectivos, el resultado en los lactantes fue inferior cuando se les compara con pacientes de LNH de mayor edad.[4][Grado de comprobación: 3iiA] La incidencia del LNH está aumentando en sentido general y existe un ligero aumento entre las personas de 15 a 19 años de edad; sin embargo, la incidencia de LNH en niños menores de 15 años de edad ha permanecido constante a través de las últimas décadas.[2] La incidencia de LNH es más alta entre los caucásicos que entre los estadounidenses de origen africano, y el LNH es más común en hombres que en las mujeres.[2,5] La inmunodeficiencia, tanto la congénita como la adquirida (por infección del virus de inmunodeficiencia humano o inmunodeficiencia postrasplante), aumenta el riesgo de LNH. El virus de Epstein-Barr está relacionado con la mayoría de los casos de LNH en la población inmunodeficiente.[2,3]
Con los actuales tratamientos, más de 80% de los niños y adolescentes con LNH sobrevivirán por lo menos cinco
años, aunque los resultados varían dependiendo de
varios factores, como el estadio clínico y la histología.[5] Los pacientes con
enfermedad localizada, (es decir, tumor extraabdominal/extratorácico o con resección total de un
tumor intraabdominal) tienen un pronóstico excelente (aproximadamente 90% de
supervivencia a cinco años), independientemente de su histología.[6-10] Los pacientes con LNH que surge en los huesos, tienen un pronóstico excelente independientemente de la histología,[11,12] La implicación testicular no afecta el pronóstico.[7,13] A diferencia de los adultos, los niños y adolescentes con LNH no linfoblástico que implica el mediastino, tienen resultados más precarios, en comparación con otros sitios de la enfermedad.[5,8,14] Los pacientes con implicación leucémica (>25% de blastocitos en la médula) o implicación del sistema nervioso central (SNC) en el momento del
diagnóstico requieren terapia intensiva.[7,15,16] Aunque estas terapia intensivas han mejorado los resultados en los pacientes con enfermedad avanzada o diseminada, los pacientes que presentan enfermedad del SNC, cuentan con el peor pronóstico.[7,15,16]
Para mayor información en inglés sobre ensayos clínicos en curso, consultar el portal de Internet del NCI 6.
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Clasificación celular
Nota: algunas citas en el texto de esta sección vienen seguidas de un grado de comprobación científica. Los consejos de redacción del PDQ usan un sistema de clasificación formal para ayudar al lector a juzgar la solidez de las pruebas relacionadas con los resultados observados en una estrategia terapéutica. (Para mayor información, consultar el sumario del PDQ sobre los Grados de comprobación científica 2.)
Clasificación celular y presentación clínica
El linfoma no Hodgkin (LNH) infantil es diferente del tipo de linfoma
más común que se observa en los adultos. Mientras los linfomas en adultos suelen ser de un
grado bajo o intermedio, la mayoría de los LNH que aparecen en los niños son de grado
alto.[1-3] La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha clasificado el LNH sobre la siguiente base: (1) fenotipo (es decir, de linaje B y linaje T o linfocitos citolíticos naturales [NK] ); y (2) diferenciación (es decir, precursoras versus madura).[1] Tradicionalmente, la clasificación del LNH en la infancia y adolescencia, ha estado basada en el desempeño clínico y la respuesta al tratamiento. Un estudio del Children’s Cancer Group mostró que los resultados en el LNH linfoblástico fueron superiores con terapia del tipo aplicado a la leucemia más prolongada y que consistía en inducción, consolidación y mantenimiento, mientras que en el LNH no linfoblástico (de Burkitt y de células grandes) tuvo resultados superiores con una terapia corta, intensiva, de pulso.[4] En general, todavía están vigentes estos principios de tratamiento.
Con base en la respuesta clínica al tratamiento, el LNH infantil o en adolescentes en la actualidad cae en tres categorías terapéuticas relevantes: (1) LNH de células B maduro (Burkitt y linfoma o leucemia tipo Burkitt y linfoma de células B grande difuso [DLBCL]); (2) linfoma linfoblástico (linfoma de células T precursor primario y con menor frecuencia, linfoma de células B precursoras); y (3) linfoma de células grandes anaplásico maduro (linfomas de linfocitos nulos o células T). El LNH relacionado con la inmunodeficiencia, por lo general tiene un fenotipo de células B maduras y por lo general, es más de células grandes que de la histología de Burkitt.[5] Las enfermedades linfoproliferativas de postrasplantes (PTLD) se clasifican de acuerdo a la nomenclatura estándar LNH como (1) lesiones tempranas, (2) polimórficas y (3) monomórficas.[1]
Otros tipos de linfomas son más comunes entre los adultos y muy raras veces se presentan en niños. (Para mayor información, consultar los sumarios del PDQ sobre el tratamiento del Linfoma no Hodgkin en adultos 9, Linfoma primario del sistema nervioso central 10, y Micosis Fungoide y el síndrome de Sézary 11.)
Cada tipo de LNH infantil tiene características biológicas moleculares propias,
las cuales aparecen en el cuadro siguiente. La clasificación de la Revised
European-American Lymphoma (REAL) y la Clasificación de la OMS [1] son las clasificaciones más actualizadas del
LNH que se utilizan y se muestran a continuación.[2] La Formulación de Trabajo
también aparece listada como referencia. La clasificación de la OMS aplica los principios de la clasificación REAL y se enfoca en el
tipo específico de linfoma con propósitos terapéuticos. En su mayor parte, el resto de
las categorías no corresponden al LNH infantil y no se incluyen.
Cuadro 1. Categorías histopatológicas más importantes del linfoma no Hodgkin en
niños y adolescentesa
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Categoría
(clasificación OMS/ actualización REAL)
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Categoría (Formulación de trabajo)
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Inmunofenotipo
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Presentación clínica
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Desplazamiento cromosómico
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Genes afectados
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| Linfomas de Burkitt y tipo Burkitt y otros similares |
LM de células pequeñas no hendidas |
Célula B madura |
Intraabdominal (esporádica), mandibular (endémica)Cabeza y cuello (no mandibular) (esporádica |
t(8;14)(q24;q32), t(2;8)(p11;q24), t(8;22) (q24;q11 |
C-MYC, IGH, IGK, IGL |
| Linfoma
difuso de células grandes B |
LM de células grandes |
Célula B madura; quizás CD30+ |
Nodular, abdomen, hueso, SNC primario, mediastínico |
No se ha identificado anomalía citogenética persistente |
|
| Linfoma linfoblástico, leucemia de célula precursora T, o linfoma de célula precursora B |
Linfoblástico enrollado y no enrollado |
Célula pre-T |
Médula ósea, mediastínica |
MTS1/p16ink4a Eliminación TAL1 t(1;14) (p34; q11), t(11;14) (p13;q11) |
TAL1, TCRAO, RHOMB1, HOX11
|
| Célula pre-B |
Piel, hueso |
| Linfoma anaplásico de células grandes |
LM immunoblástico o LM de células grandes |
CD30+ (Ki-1+) |
Variable, pero los síntomas sistémicos a menudo son prominentes |
t(2;5)(p23;q35) |
ALK, NMP |
| Célula T o nula |
| Linfoma anaplásico de células grandes, cutáneo |
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CD30+ (Ki+ usualmente) |
Piel sola solo o lesiones múltiples |
Carece de t(2;5) |
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| Célula T |
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SNC = sistema nervioso central; ML = linfoma maligno.
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aAdaptado de Percy et al.[2]
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Linfoma y leucemia de Burkitt y tipo Burkitt
El linfoma y la leucemia de Burkitt y tipo Burkitt componen alrededor de 50% del LNH infantil y exhibe una conducta clínica constante de rápida multiplicación celular.[1-3,6,3] Los dos sitios primarios más comunes de enfermedad son el abdomen y la región de la cabeza, y cuello. Entre otros sitios de implicación tenemos los testículos, hueso, ganglios linfáticos periféricos, piel, médula ósea y sistema nervioso central (SNC). Aunque 85% o más de los linfomas de Burkitt están relacionados con el virus de Epstein Barr (VEB) en el África donde este es endémico, aproximadamente 15% de los casos en Europa o los Estados Unidos tendrán VEB localizable en el tejido tumoral.[7]
Las células malignas muestran un fenotipo de células B maduras y son negativas a la enzima terminal deoxinucleotidil transferasa (TdT). Estas células malignas por lo general expresan inmunoglobulina de superficie, y la mayoría tienen inmunoglobulina M de superficie con ya sea de cadena ligera κ o λ . Por lo general, se ve la presencia de una variedad de marcadores adicionales de células B (por ejemplo, CD20, CD22) y casi todas las leucemias y linfomas infantiles de Burkitt o tipo Burkitt expresan CALLA (CD10). El linfoma y la leucemia de Burkitt expresan un desplazamiento cromosómico característico, por lo general t(8;14) y con menor frecuencia t(8;22) o t(2;8). Cada uno de estos desplazamientos se yuxtapone al gen c-myc a los elementos regulatorios del locus de la inmunoglobulina, lo cual resulta en la expresión inapropiada del gen c-myc implicado en la proliferación celular. Los pacientes con linfoma pediátrico de Burkitt cuyos tumores también contienen anomalías citogenéticas de 7q, 13q y 22q presentan resultados inferiores en los protocolos quimioterapéuticos actuales.[8,9][Grado de comprobación: 3iiiA]
La distinción entre el linfoma y la leucemia de Burkitt y de tipo Burkitt es algo polémico. El linfoma de Burkitt consiste de células no hendidas, pequeñas y uniformes, mientras que el linfoma tipo Burkitt cuenta con un diagnóstico altamente polémico entre los patólogos debido a las características congruentes con el DLBCL.[1] Las pruebas citogenéticas del reordenamiento c-myc es el patrón de oro para el diagnóstico del linfoma de Burkitt. En los casos en los que el análisis citogenético no está disponible, la OMS ha recomendado que los diagnósticos para el tipo Burkitt se reserve para los linfomas que se asemejan al linfoma de Burkitt o con mayor pleomorfismo, células grandes y fracción de proliferación (es decir, Ki-67[+] de por lo menos 99%).[1] Los estudios han mostrado que la vasta mayoría de los linfomas tipo Burkitt o "Burkitt atípico" tienen una expresión genética distintiva similar al linfoma de Burkitt.[10][Grado de comprobación: 3iiiA] Además, hasta un 30% de los casos de DLBCL presentarán un distintivo genético similar al linfoma de Burkitt.[10-12][Grado de comprobación: 3iiiA]. A pesar de las diferencias histológicas, el linfoma y la leucemia de Burkitt y del tipo Burkitt son de rápida multiplicación celular y se tratan con regímenes intensivos.[13-16]
Linfoma de células B grandes difuso
El DLBCL es un neoplasma de células B maduras que representa de 10 a 20% de los LNH infantiles. El DLBCL se presenta con mayor frecuencia durante la segunda década de vida que en la primera década.[2,6,17] El sistema de clasificación de la OMS para los cánceres hematológicos, no recomienda la subclasificación morfológica con base en variantes morfológicas del DLBCL (por ejemplo, inmunoblásticas, centroblásticas).[1] El DLBCL pediátrico, podría presentarse clínicamente de forma similar al linfoma de Burkitt o tipo Burkitt, aunque con mayor frecuencia este es localizado e implica con menor frecuencia la médula ósea o el SNC.[6,18] Hasta un 30% de los pacientes menores de 14 años con DLBCL presentarán un distintivo genético similar al linfoma de Burkitt.[10][Grado de comprobación: 3iiiA]
Con la excepción del linfoma primario mediastínico de células B, el DLBCL en niños y adolescentes difiere biológicamente del DLBCL en adultos. La vasta mayoría de casos de DLBCL pediátrico tienen un fenotipo germinal central de células tipo B según lo determina el análisis inmunohistoquímico de ciertas proteínas que se encuentran en los centros germinales normales de células B.[17,19][Grado de comprobación: 3iiiDi] A diferencia del DLBCL en adultos del centro germinal de células tipo B, en la que por lo general se observa el desplazamiento t(14;18) que implica al gen de cadena pesada de la inmunoglobulina y al gen BCL2, el DLBCL pediátrico raras veces muestra el desplazamiento t(14;18).[17] Los resultados en los niños con DLBCL son más favorables que los observados en adultos, en los que hay una tasa de supervivencia general sin complicaciones a cinco años de aproximadamente 90% en niños.[14-16]
Alrededor de 20% del DLBCL pediátrico se presenta como enfermedad mediastínica (linfoma de células B primario mediastínico [PMBCL]). Esta presentación es más común en niños mayores y adolescentes y se relaciona con unos resultados más precarios en comparación con otros DLBCL pediátricos.[6,14,15,20,21] El PMBCL está relacionado con aberraciones cromosómicas peculiares (ganancias en los cromosomas 9p y 2p en regiones que implican JAK2 y c-rel, respectivamente) [21] y con frecuencia muestran la deshabilitación del SOCS1 ya sea por mutación o eliminación genética.[22,23] El PMBCL también cuenta con un perfil de expresión genética peculiar en comparación con otros DLBCL, lo cual indica una relación cercana con el PMBCL con linfoma de Hodgkin.[24,25]
Linfoma linfoblástico
Los linfomas linfoblásticos comprenden alrededor de 20 a 30% de los LNH infantiles.[2,3,6] Los linfomas linfoblásticos son por lo general positivos al TdT, donde más de 75% tienen inmunofenotipo de células T y los restantes tienen fenotipo de células B precursoras.[1,3,26] Las anomalías cromosómicas no están bien caracterizadas en los pacientes con linfoma linfoblástico. Sin embargo, un estudio mostró que la pérdida de heterocigosidad en el cromosoma 6q en pacientes con linfoma linfoblástico de células T, estuvo relacionado con un aumento en el riesgo de recaída.[27][Grado de comprobación: 3iiDi]
Hasta un 75% de los pacientes con linfoma linfoblástico presentarán una masa mediastínica anterior, que podría manifestarse como disnea, sibilancias, roncus, disfagia o inflamación de la cabeza y del cuello. Podría haber presencia de efusión pleural y una de las características importante podría ser la implicación de ganglios linfáticos, usualmente por encima del diafragma. También podría haber implicación ósea, cutánea, de médula ósea, SNC, órganos abdominales (pero muy pocas veces los intestinos) y ocasionalmente otros lugares tales como el tejido linfoide del anillo de Waldeyer y los testículos. La implicación abdominal es poco común en comparación con el linfoma de Burkitt. Se podría presentar linfoma linfoblástico localizado en los ganglios linfáticos, huesos y tejido subcutáneo. El linfoma linfoblástico dentro del mediastino no se considera una enfermedad localizada.
La implicación de la médula ósea podría generar confusión sobre si el paciente tiene linfoma con implicación de la médula ósea o leucemia con enfermedad extramedular. Tradicionalmente, los pacientes con más de 25% de blastocitos medulares se consideran con leucemia y aquellos con menos de 25% de blastos medulares se consideran con linfoma. Aún no resulta claro si estas definiciones arbitrarias son biológicamente diferentes o relevantes para el diseño del tratamiento.
Linfoma de célula grande, anaplásico
El linfoma de célula grande, anaplásico (ALCL) comprende alrededor de 10% de los LNH infantiles.[6] Mientras que el inmunofenotipo predominante del ALCL es la enfermedad de células T maduras, las células nulas, (es decir, las células no T, células B, o expresión del antígeno de superficie NK) si se presentan. El sistema de clasificación de la OMS clasifica la ALCL como linfoma periférico de células T (PTCL).[1] Muchos ven la ALK + ALCL diferente a otras PTCL, debido a que el pronóstico tiende a ser superior a otras formas de PTCL.[28] Se ha informado que más de 90% de los casos ALCL son positivos al CD30 y tienen el desplazamiento t(2;5)(p23;q35) que conlleva a la expresión de la proteína de fusión NPM/ALK, a través de variados desplazamientos ALK.[29] Clínicamente, el ALCL cuenta con una amplia gama de presentaciones, que incluye la implicación de ganglios linfáticos y una variedad de sitios extranodales, particularmente de piel y hueso y con menor frecuencia, el tubo digestivo, pulmones, pleura y músculo. La implicación del SNC y de médula ósea, no es frecuente. El ALCL está con frecuencia relacionado con síntomas sistémicos (por ejemplo, fiebre, pérdida de peso) y un curso prolongado de altas y bajas, lo cual dificulta el diagnóstico y lo demora con frecuencia. Los pacientes con ALCL pueden presentar signos y síntomas congruentes con la linfohistiocitosis hemofagocítica pero tienen adenopatía del mediastino o de otro tipo que cuando se somete a biopsia se diagnostica como ALCL[30] Existe un subgrupo de ALCL con implicación de sangre periférica leucémica. Estos pacientes por lo general presentan afecciones respiratorias significativas con infiltrantes pulmonares difusos o efusiones pleurales y tienen hepatosplenomegalia. La mayoría de estos casos presentan un inmunofenotipo de células T aberrante con expresiones frecuentes de antígenos mieloides. Los pacientes en este subgrupo de ALCL podrían requerir un tratamiento más intensivo.[31,32] Sin embargo, en un análisis de subconjunto retrospectivo, hubo constancia de la presencia de médula ósea submicroscópica y de implicación de sangre periférica mediante detección a través de la reacción en cadena de la polimerasa-retrotranscriptasa (RT-PCR) del NPM-ALK y esto se encontró en aproximadamente 50% de los pacientes y estuvo correlacionado con el estadio clínico;[33] y la implicación medular detectada por la PCR estuvo relacionada con un 50% de incidencia cumulativa de recaída..
Enfermedad linfoproliferativa relacionada con la inmunodeficiencia en niños
La incidencia de enfermedad linfoproliferativa o linfoma es 100 veces más alta en los niños inmunocomprometidos que en la población general. La causa de tales inmunodeficiencias podría ser un defecto genéticamente heredado, secundario a una infección por el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) o iatrogénico, después de un trasplante (trasplante de órgano sólido o trasplante alogénico de células madre hematopoyético [HSCT]). El EBV está relacionado con la mayoría de estos tumores, pero algunos tumores no están relacionados con ningún agente infeccioso.
El LNH relacionado con el VIH es por lo general de rápida multiplicación donde la mayoría de los casos se presentan en sitios extralinfáticos.[34] El LNH relacionado con el VIH, puede a grosso modo, agruparse en tres subcategorías: sistémico (nodal y extranodal), linfoma primario del SNC (PCNSL) y linfoma con base en una cavidad corporal, también llamado linfoma de efusión primaria (PEL). Aproximadamente 80% de todos los LNH en los pacientes con VIH se consideran sistémicos.[34] PEL, una efusión linfomatosa única relacionada con el gen human herpesvirus-8 (HHV8) herpesvirus del sarcoma de Kaposi, se observa principalmente en los adultos infectados por el VIH pero se ha presentado en niños infectados por el VIH.[35] Las terapias antirretrovíricas altamente activas han disminuido la incidencia del LNH en los individuos positivos al VIH, particularmente en los casos de PCNSL.[36] La mayoría de los niños con LNH relacionado con el VIH es de un fenotipo de células maduras tipo B pero con un espectro que incluye el PEL, PCSNL, tejido linfoide relacionado con la mucosa (MALT),[37] linfoma de Burkitt [38] y linfoma de células grandes, difuso. La mayoría de los LNH en niños con VIH, presentan por lo general fiebre, pérdida de peso y síntomas relacionados con enfermedad extranodal, tales como dolor abdominal y síntomas del SNC.[34]
El LNH que se observa en la inmunodeficiencia primaria, por lo general presenta un fenotipo de células B maduras e histología de células grandes.[5] También se ha observado células T maduras y linfoma anaplásico de células grandes.[5] Los niños con inmunodeficiencia primaria y LNH tienen más probabilidades de tener enfermedad diseminada y presentar síntomas relacionados con enfermedad extranodal, particularmente del tubo digestivo y del SNC.[5]
La PTLD representa una gama de proliferaciones linfoideas, clínica y morfológicamente heterogéneas. Esencialmente, todas las PTLD luego de un HSCT, están relacionados con EBV, pero la PTLD negativa al EBV puede observarse después de un trasplante de órgano sólido.[39] La OMS ha clasificado a la PTLD en tres subtipos: lesiones tempranas, PTLD polimórfica, y PTLD monomórfica.[40] Las lesiones tempranas muestran expansión del centro germinal pero la arquitectura tisular permanece normal. La presencia de infiltración de células T, la interrupción de la arquitectural nodal y la necrosis, distingue la PTLD polimórfica de las lesiones tempranas. Las histologías observadas en el subtipo monomórfico son similares a aquellas observadas en el LNH, en la que el DLBCL es la histología más común, seguida del linfoma de Burkitt, pero muy pocas veces se presenta mieloma o plasmacitoma. La estimulación de las células B mediante EBV podría resultar en clonación múltiple de células B proliferativas y en el paciente podrían estar presentes histologías tanto polimorfa como monomorfa, incluso dentro de la misma lesión PTLD.[41] Por tanto, la histología de la biopsia obtenida en un solo sitio, podría no ser representativa del proceso patológico completo. No todas las PTLD son de fenotipo celular B.[40] La enfermedad linfoproliferativa postrasplante EBV, podría manifestarse como hepatitis aislada, neumonitis intersticial linfoide, meningoencefalitis o síndrome infeccioso del tipo mononucleósido. La definición de PTLD está limitada con frecuencia, a las lesiones linfomatosas (localizada o difusa), las cuales son frecuentemente extranodales (generalmente en un aloinjerto).[42] Aunque con menor frecuencia, la PTLD podría presentarse como enfermedad de evolución y diseminación rápida que se asemeja clínicamente al choque séptico, el cual casi siempre resulta en la defunción del paciente a pesar del tratamiento.[43]
Linfoma no Hodgkin poco frecuente en niños
Es bastante raro encontrar en la población pediátrica, los linfomas de células B maduras como los linfocíticos pequeños, MALT, linfoma de células del manto, mieloma o linfoma de células foliculares. No resulta del todo claro si estas histologías que observamos en los niños son las mismas enfermedades que observamos en los adultos.[44,45] Por ejemplo, el linfoma folicular que se observa en los niños expresa el gen bcl-2 solo en un número pequeño de casos.[45] Sin embargo, otras enfermedades parecen reflejar la enfermedad observada en los pacientes adultos. Por ejemplo, los linfomas MALT que se observan en pacientes pediátricos por lo general se presentan como enfermedad localizada y se relacionan con el H. Pylori y no requieren más que terapia local consistente en cirugía o radioterapia para su cura.[44]
Otros tipos de LNH podrían ser poco frecuentes en adultos y extremadamente infrecuentes en los pacientes pediátricos, como el linfoma primario cutáneo y los PCNSL. Debido a lo reducido de su número, es difícil asegurar si la enfermedad que se observa en niños es la misma que se observa en adultos, y por tanto es difícil determinar el tratamiento óptimo. Los informes indican que los resultados en pacientes pediátricos con PCNSL podrían ser superiores a los resultados entre adultos con PCNSL. Estos informes indican que se puede lograr una supervivencia a largo plazo sin irradiación craneal.[46,47] Un informe indica que la mayoría de los niños tenían DLBCL o ALCL. Los resultados de este estudio mostraron que el tratamiento con dosis intravenosas altas de metotrexato y citocina arabinocida fue más exitosa y que la quimioterapia intratecal podría necesitarse solo cuando las células malignas están presentes en el líquido cefalorraquídeo del cerebro.[47] Hay un informe de caso que da cuenta de dosis repetidas de rituxumab, tanto intravenoso como intraventricular, administrado a un niño de 14 años de edad con linfoma primario del SNC resistente, con un resultado excelente.[48] Este aparente buen resultado necesita ser confirmado, sobre todo cuando no se han observado resultados similares entre los adultos.
El linfoma de células T periféricas (PTCL), excluyendo al linfoma anaplásico de células grandes, es muy poco común en niños. El linfoma de células T y de linfocitos citolíticos naturales maduros o PTCL presentan un fenotipo postímico (por ejemplo, TdT negativo), usualmente expresa CD4 o CD8, y tienen reordenamiento genético del receptor de células T (TCR), ya sea de la cadena α/β o γ/δ. El fenotipo más común que se observa en niños es el PTCL sin específicar, aunque se ha informado de linfoma angioinmunoblástico (AITL), linfoma relacionado con la enteropatía (EATL) (relacionado con la enfermedad celíaca), el linfoma subcutáneo tipo panniculitis, el angiocentriclimfoma y PTCL de linfocitos citolíticos naturales extranodales.[49][Grado de comprobación: 3iA ][50][Grado de comprobación: 3iiiA] Aunque poco común, el linfoma de células T hepatoesplénico está relacionado con niños y adolescentes que tienen la enfermedad de Crohn y es mortal en todos los casos.[51] El tratamiento óptimo para el PTCL no es clara, incluso en los pacientes adultos. Se han realizado dos análisis retrospectivos sobre el tratamiento y sus resultados en los pacientes pediátricos con PTCL. El United Kingdom Children's Cancer Study Group (UKCCSG) informó de 25 niños menores de 20 años con PTCL, con una tasa de supervivencia de 50% a los 5 años.[49][Grado de comprobación: 3iA ] El UKCCSG también observó que el uso de el tratamiento similar a la de la LLA, en vez de el tratamiento del LNH, produjo un resultado superior. El Children's Oncology Group (COG) informó sobre 20 pacientes mayores de 8 años que fueron tratados en ensayos para LNH del Pediatric Oncology Group.[50][Grado de comprobación: 3iiiA] Ocho de cada diez pacientes con enfermedad localizada lograron una supervivencia sin enfermedad a largo plazo en comparación con cuatro de cada diez pacientes con enfermedad diseminada.
Como una forma de ampliar sus conocimientos sobre las características clínicas y patológicas de estos tipos de LNH de escasa presentación pediátrica, el COG ha iniciado un estudio de registro. Este estudio recibe depósitos de tejido para su análisis patobiológico y recaba datos específicos sobre la presentación clínica y el resultado del tratamiento.
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[PUBMED Abstract]
Información sobre los estadios
El
esquema de clasificación más ampliamente utilizado para el linfoma no Hodgkin infantil (LNH) es el del St. Jude Children’s Research Hospital (Estadificación de Murphy).[1]
LNH infantil en estadio I
En el LNH infantil en estadio I, está comprometido un solo tumor o área
ganglionar exceptuando al abdomen y al mediastino.
LNH infantil en estadio II
En el LNH infantil en estadio II, el grado de la enfermedad está limitado a un solo
tumor con complicación de los ganglios linfáticos regionales, dos o más tumores
o áreas ganglionares están comprometidas en un lado del diafragma o un tumor primario en la región
gastrointestinal (totalmente resecado) con complicación de los ganglios linfáticos
regionales o sin ella.
LNH infantil en estadio III
En el LNH infantil en estadio III, se incluye tumores o áreas de los ganglios
linfáticos comprometidos, y se presenta en ambos lados del diafragma. El LNH en estadio III también incluye cualquier enfermedad primaria
intratorácica (mediastínica, pleural o tímica), enfermedad intraabdominal primaria extensa o cualquier tumor paraespinal o epidural.
LNH infantil en estadio IV
En el LNH infantil en estadio IV, los tumores implican la médula
ósea o enfermedad del sistema nervioso central (SNC) independientemente de otros sitios que puedan estar afectados.
La implicación de la médula ósea se ha definido como 5% de células malignas en lo de otra forma sería una médula ósea normal con recuento y frotis de sangre periférica normales. Los pacientes con linfoma linfoblástico con más de 25% de células malignas en la médula ósea, por lo general se consideran que tienen leucemia y podrían recibir tratamiento en un ensayo clínico de leucemia.
La enfermedad del SNC en el linfoma linfoblástico se define con un criterio similar al utilizado en la leucemia linfocítica aguda, (es decir, recuento de glóbulos blancos de por lo menos 5/μL y células malignas en el líquido cefalorraquídeo [CSF]). En cualquier otro LNH, la definición de enfermedad del SNC consiste en la presencia de cualquier célula en el CSF independientemente del recuento celular. El Berlin-Frankfurt-Munster (BFM) Group analizó la prevalencia, patrón clínico y resultados de la implicación del SNC en el LNH en más de 2.500 pacientes.[2] En general, la implicación del SNC fue diagnosticada en el 6% de los pacientes. La implicación por tipo de célula fue la siguiente:
- Linfoma de Burkitt/leucemia: 8,8%
- Linfoma linfoblástico de células B precursoras: 5,4%
- Linfoma anaplásico de células grandes: 3,3%
- Linfoma linfoblástico de células T: 3,7%
- LInfoma difuso de células B grandes: 2,6%
- Linfoma de células B grande primario del mediastino: 0%
La probabilidad de supervivencia sin complicaciones (SSC) a seis años en pacientes positivos al cáncer en el SNC fue de 64% en comparación con 86% en los pacientes negativos al cáncer en el SNC. La presencia de implicación del SNC no incidió en los resultados en los pacientes con linfoma linfoblástico de células T, pero tuvo una incidencia significativamente negativa en los pacientes con linfoma/leucemia de Burkitt.[2]
Como en cualquier clasificación histológica, existen diferentes esquemas de estadificación para el LNH infantil; ninguno es perfecto. Por ejemplo, en la French Society of Pediatric Oncology y en el recientemente internacional French-American-British study de LNH de linaje B, el grupo A consiste en enfermedad en estadio I y estadio II completamente resecada; el grupo C, consiste en enfermedad con patología leucémica (>25% de implicación medular) o enfermedad del SNC; y el grupo B, consiste de otros pacientes.[3,4] Para el LNH de linaje B, el grupo BFM, da tratamiento de acuerdo con cuatro grupos de riesgo: R1 es enfermedad completamente resecada; R2 es enfermedad no resecada o enfermedad en estadio III con deshidrogenasa láctica (LDH) con menos de 500 u/L; R3 en estadio III y concentraciones de LDH de 500 a 1.000 u/L o enfermedad leucémica (>25% de enfermedad medular) con concentraciones de LDH mayores de 1.000 u/L; y R4 es enfermedad en estadio III o IV o enfermedad leucémica con concentraciones de LDH mayores de 1.000 u/L o implicación del SNC.[5] En general, el tratamiento del LNH infantil depende de si la enfermedad está diseminada o localizada. La enfermedad localizada por lo general se define como enfermedad en estadio I o II, mientras que la enfermedad en estadio III o IV se considera por lo general como diseminada.
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[PUBMED Abstract]
Aspectos generales de las opciones de tratamiento
Muchas de las mejoras en la supervivencia del cáncer infantil se han logrado a
través del uso de combinaciones con fármacos conocidos o nuevos cuyo propósito es
el de intentar superar la mejor terapia aceptable disponible. Las pruebas
clínicas en pediatría están diseñadas para comparar el tratamiento con potencial de
mejoría con el tratamiento que en la actualidad se considera estándar. Esta
comparación puede hacerse en un estudio aleatorio de dos grupos de tratamiento o
mediante la evaluación de un solo tratamiento nuevo, comparando los resultados
con los obtenidos anteriormente mediante el uso de el tratamiento estándar.
Todos los niños con linfoma no Hodgkin (LNH) deben ser considerados como
idóneos para participar en ensayos clínicos. Se recomienda firmemente que la
planificación del tratamiento la efectúe un equipo multidisciplinario de
especialistas en cáncer con experiencia en el tratamiento de tumores infantiles,
con el fin de determinar, coordinar y poner en práctica un tratamiento para
lograr una supervivencia óptima. Los niños que padecen de LNH deben ser
referidos a tratamiento por un equipo multidisciplinario de oncólogos pediatras
en una institución con experiencia en el tratamiento de cáncer pediátrico. Para mayor información en inglés sobre ensayos clínicos en curso, consultar el portal de Internet del NCI 6.
En general, se considera que el LNH infantil se disemina ampliamente desde el
principio, aun cuando parece estar localizado; como resultado, se recomienda
quimioterapia combinada en la mayoría de los pacientes.[1] Existen dos situaciones
clínicas que tienen el potencial de poner la vida en peligro y que se dan a
menudo en niños con LNH: (1) el síndrome de vena cava superior (o tumor mediastínico
con obstrucción de las vías respiratorias) y (2) el síndrome de lisis tumoral, que se da más a menudo en el LNH
linfoblástico y de Burkitt o tipo Burkitt. Estas situaciones emergentes deben anticiparse
y atenderse inmediatamente en niños con LNH.
Los pacientes con masas mediastínicas grandes corren el riesgo de sufrir un paro
cardíaco o respiratorio durante la anestesia general o durante sedación
fuerte.[2] Debido a los riesgos que implica la anestesia general y la sedación
fuerte, debe llevarse a cabo una cuidadosa evaluación fisiológica y radiográfica
del paciente y para establecer el diagnóstico de linfoma, debe realizarse el
procedimiento menos invasor disponible.[3,4] Siempre debe hacerse una aspiración
de la médula ósea y una biopsia durante la preparación inicial de estos
pacientes. En casos en los que hay una efusión pleural presente, el diagnóstico
citológico suele ser posible haciendo una toracentesis. En aquellos niños que
presentan una adenopatía periférica, es posible llevar a cabo una biopsia de los
ganglios linfáticos bajo anestesia local y en posición vertical.[5] En aquellas
situaciones en que los procedimientos de diagnósticos anteriormente descritos
sean infructuosos, se deber contemplar biopsia mediante aguja guiada por tomografía
computarizada. Este procedimiento se lleva a cabo con frecuencia usando
sedación leve y anestesia local antes de continuar con un procedimiento más invasor.
La mediastinoscopia, la mediastinotomía anterior y la torascopía son los
procedimientos favoritos cuando otras formas de diagnóstico fracasan. La
toracotomía formal es sumamente rara, si es que se indica, para el diagnóstico y
tratamiento del linfoma infantil. Ocasionalmente no será posible llevar a cabo un
procedimiento operativo de diagnóstico, debido a lo riesgoso de la anestesia
general o sedación fuerte. En estos casos, debe tenerse en cuenta un tratamiento
preoperatorio con esteroides o radioterapia localizada. Debido a que el
tratamiento preoperatorio podría afectar la posibilidad de obtener un diagnóstico
de tejido exacto, debe de obtenerse una biopsia diagnóstica tan pronto como el
riesgo de anestesia general o sedación fuerte haya mejorado.
El síndrome de lisis tumoral resulta del rápido desdoblamiento de las células
malignas causando una serie de anomalías metabólicas, especialmente la
hiperuricemia, hipercalemia e hiperfosfatemia. La hiperhidratación y el
alopurinol o rasburicasa (urato oxidasa) son los componentes esenciales de el tratamiento para todos los pacientes excepto para los que tienen la enfermedad más
limitada.[6-8] Una
fase previa inicial que consiste de una dosis baja de ciclofosfamida y
vincristina no elimina la necesidad de usar alopurinol o rasburicasa e
hidratación. Puede ocurrir hemorragia gastrointestinal, obstrucción, y (rara
vez) perforación. La hiperuricemia y el síndrome de lisis tumoral,
particularmente cuando están asociados con obstrucción uretral, frecuentemente
dan como resultado complicaciones que ponen en peligro la vida. El manejo de los
pacientes con LNH se debe dar sólo en instituciones con instalaciones de cuidado
pediátrico terciario.
Contrario al tratamiento de adultos con LNH, el uso de la radioterapia está limitado en niños con LNH. Estudios iniciales mostraron que el uso rutinario de radiación no rindió ningún beneficio en el LNH localizado.[9] Se ha demostrado que la radiación profiláctica al sistema nervioso central (SNC) puede omitirse en el linfoma linfoblástico.[10] También se ha demostrado que la radiación al SNC se puede eliminar en los pacientes con linfoma anaplásico de células grandes y LNH de células B, incluso en los pacientes que presentan enfermedad del SNC.[11,12] Datos adicionales que sustentan el uso limitado de radiación en el LNH infantil proviene del Childhood Cancer Survivor Study.[13] Este análisis mostró que la radiación fue un factor de riesgo significativo en los casos de segundos cánceres y muerte en los supervivientes a largo plazo.
Es poco común que el linfoma no Hodgkin (LNH) se presente como cáncer secundario en el entorno pediátrico. Un análisis retrospectivo del German Childhood Cancer Registry identificó a 11 (0,3%) de 2.968 niños recién diagnosticados mayores de 20 años con LNH como canceres secundarios.[14] En esta cohorte pequeña, el resultado fue similar al de los pacientes con LNH de novo cuando se trataron con terapia estándar.[14]
(Para mayor información sobre las opciones de tratamiento para el linfoma primario del SNC no relacionado con
el síndrome de inmunodeficiencia adquirida, consulte el sumario del PDQ sobre el Tratamiento del Linfoma primario del sistema nervioso central 10.)
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Linfoma no Hodgkin localizado en niños y adolescentes
Nota: algunas citas en el texto de esta sección vienen seguidas de un grado de comprobación científica. Los consejos de redacción del PDQ usan un sistema de clasificación formal para ayudar al lector a juzgar la solidez de las pruebas relacionadas con los resultados observados en una estrategia terapéutica. (Para mayor información, consultar el sumario del PDQ sobre los Grados de comprobación científica 2.)
Los pacientes con enfermedad en estadio I y estadio II cuentan con un pronóstico excelente, independientemente de la histología. Un estudio del Children’s Cancer Group mostró que la quimioterapia de pulso con ciclofosfamida, vincristina, metotrexato y prednisona (COMP) administrada por seis meses para el linfoma no Hodgkin (LNH) no linfoblástico localizado, fue equivalente a 18 meses de terapia con radiación a los sitios de enfermedad con más de 85% de supervivencia sin enfermedad (SSE) y más de 90% de supervivencia general.[1,2] Los pacientes con linfoma linfoblástico tuvieron un resultado más precario. Un estudio del Pediatric Oncology Group probó nueve semanas de quimioterapia de pulso corta con ciclofosfamida, doxorrubicina, vincristina y prednisona (CHOP), con radiación o sin esta, a los sitios implicados y con quimioterapia de mantenimiento de 24 horas o sin esta.[3] Los resultados no mostraron beneficio alguno en cuanto a la quimioterapia o radioterapia de mantenimiento, pero el SSE para el linfoma no linfoblástico fue superior al del linfoma linfoblástico (90 vs. 60%).
En el caso del LNH de células B localizado maduro, (Burkitt o linfoma de células B grande [DLBCL]) difuso, la SSE es cerca de 95%. El grupo Berlin-Frankfurt Munster (BFM) ha tratado al grupo de riesgo R1 (enfermedad totalmente resecada) con dos ciclos de quimioterapia multifármaco (BFM-90) 13.[4] En el caso de enfermedad no resecada en estadio I/II (R2), los pacientes reciben una fase citorreductora seguida de cinco cursos de quimioterapia.[4] En el estudio BFM-90, se mostró que el reducir la dosis de metotrexato no afectó los resultados en la enfermedad localizada.[4] En el BFM-95, se mostró que en la enfermedad localizada, el prolongar la duración de las infusiones de metotrexato no mejoró los resultados.[5] Los estudios del French Society of Pediatric Oncology (SFOP) y French-American-British (FAB) han tratado a todos los que han sido completamente resecado en estadio I y en estadio abdominal II (grupo A) con dos cursos de quimioterapia multifármaco y sin quimioterapia intratecal (SFOP-LMB-96 14).[6][Grado de comprobación: 2A] En la enfermedad no resecada en estadios I/II (grupo B), el estudio FAB mencionado anteriormente, mostró que el reducir la duración del tratamiento a cuatro cursos de quimioterapia luego de una fase de citoreducción, y el reducir la fase cumulativa de ciclofosfamida y doxorrubicina no afectó los resultados.[7]
En el linfoma linfoblástico localizado ( de enfermedad en estadio I y estadio II), alrededor de 60% de los pacientes puede lograr una SSE a largo plazo con quimioterapia de pulso corta.[2,3] Sin embargo, durante la utilización de un enfoque leucémico linfoblástico agudo, con inducción, consolidación y mantenimiento, por un total de 24 meses, el Grupo BFM (BFM-90/95) ha mostrado más de 90% de SSE en el linfoma linfoblástico localizado.[8,9]
En el caso del linfoma de células grandes, anaplásico, localizado (ALCL) ( de enfermedad en estadio I y estadio II), los mejores resultados se han obtenido cuando se utiliza quimioterapia de pulso similar a el tratamiento para el LNH de células B maduro. En el estudio del POG para el linfoma localizado que usa tres cursos de ciclofosfamida, doxorrubicina, vincristina y prednisona (CHOP) se informó de una supervivencia sin complicaciones a cinco años de 88% en los pacientes de linfoma de células grandes (ALCL y DLBCL). [3] El Grupo BFM ha usado tres ciclos de quimioterapia seguido de una profase citoreductora para enfermedad en estadios I/II completamente resecada..[10] El ALCL cutáneo primario presenta un problema en particular. El diagnóstico puede resultar difícil de distinguir de enfermedades más benignas como la papulosis linfoide.[11] Muchos de los ALCL cutáneos son negativos al ALK y podrían tratarse exitosamente con resecado quirúrgico o radioterapia local sin quimioterapia sistémica.[12] Existen informes de que la aplicación solamente de cirugía resulte curativa para el ALCL cutáneo positivo al ALK, pero se necesita de una estadificación extensiva y un seguimiento de vigilancia.
Las opciones de tratamiento estándar tienen base en la histología; sin embargo, los datos actuales no indican superioridad entre los regímenes abajo indicados sobre una histología específica.
Opciones de tratamiento estándar
Linfoma de células grandes: ambos, para el linfoma de células B grande, difuso (DLBCL) y el ALCL
- Vincristina, doxorrubicina, ciclofosfamida, prednisona, mercaptopurina, y metotrexato.[3]
Linfoma DLBCL y de Burkitt
Enfermedad totalmente resecada:
-
LNH-BFM-95 (LNH de células B): dexametasona, ciclofosfamida, metotrexato (1 g/m2 durante 4 horas), citarabina, prednisolona (intratecal [IT]), ifosfamida, etopósido, doxorrubicina.[5]
-
FAB/LMB-96: 14FAB/LMB-96: ciclofosfamida, vincristina, doxorrubicina, prednisona.[6][Grado de comprobación: 2A]
Enfermedad resecada de forma incompleta:
-
LNH-BFM-95 (LNH de células B): dexametasona, ciclofosfamida, metotrexato (1 g/m2), citarabina, prednisolona (IT), ifosfamida, etopósido, doxorrubicina.[5]
-
FAB/LMB-96 14: ciclofosfamida, vincristina, prednisona, metotrexato (IT), metotrexato de dosis alta (3 g/m2), doxorrubicina, citarabina, etopósido. Brazo de intensidad reducida para el grupo B.[7]
Linfoma linfoblástico
-
LNH-BFM-90/95 (linfoblástico): prednisona, vincristina, daunorrubicina, L-asparaginasa, ciclofosfamida, citarabina, mercaptopurina, metotrexato (intravenoso e IT).[8,9]
Ensayos clínicos en curso
Consultar el Registro de Ensayos Clínicos sobre Cáncer del PDQ del NCI (NCI's PDQ Cancer Clinical Trials Registry) para acceder a los ensayos clínicos que se realizan en los Estados Unidos y que están aceptando pacientes. Para realizar la búsqueda, usar los términos en inglés stage I childhood large cell lymphoma 15, stage I childhood small noncleaved cell lymphoma 16, stage I childhood lymphoblastic lymphoma 17, stage I childhood anaplastic large cell lymphoma 18, stage II childhood large cell lymphoma 19, stage II childhood small noncleaved cell lymphoma 20, stage II childhood lymphoblastic lymphoma 21 y stage II childhood anaplastic large cell lymphoma 22. La lista de ensayos clínicos se puede reducir si se especifican la localidad, el medicamento, el procedimiento y otros criterios. Nota: los resultados obtenidos solo estarán disponibles en inglés.
Asimismo, se puede obtener información general en español sobre ensayos clínicos en el portal de Internet del NCI 23.
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Linfoma no Hodgkin infantil de células B diseminado
Los pacientes con linfoma no Hodgkin (LNH) infantil de linaje B diseminado (linfoma de Burkitt o tipo Burkitt y linfoma de células B grandes, difuso [DLBCL]) tienen 80 a 90% de supervivencia a largo plazo.[1-3] Contrario al LNH de linaje B maduro que se ve en los adultos, no hay diferencia alguna en cuanto a los resultados sobre la base de la histología (Burkitt, tipo Burkitt, o DLBCL) con el tratamiento actual en los ensayos pediátricos.[1-3]
Para el grupo Berlin-Frankfurt-Munster (BFM), el LNH de linaje B maduro diseminado, según la definición de R2 es enfermedad no resecada o enfermedad en estadio III con concentraciones de deshidrogenasa láctica (LDH) menores de 500 u/L y 1.000 u/L o enfermedad leucémica (>25% de blastocitos medulares) con concentraciones LDH menores de 1.000 u/L; R4 es enfermedad en estadio III/IV o enfermedad leucémica con concentraciones de LDH mayores de 1.000 u/L o implicación del sistema nervioso central (SNC).[1] Todos los pacientes reciben una profase citorreductora. Los pacientes en el grupo R2 reciben cuatro cursos de quimioterapia intensiva; los pacientes R3 reciben cinco cursos de quimioterapia intensiva; y los pacientes R4, reciben seis cursos de quimioterapia intensiva. En el estudio BFM-90 13, se mostró que el aumentar la dosis y duración de la infusión (24 horas) de metotrexato resultó en una mejora en los resultado.[4] En el ensayo BFM-95, se mostró que el reducir el tiempo de infusión del metotrexato de 24 horas a 4 horas, produjo un resultado inferior en los grupos de pacientes R3 y R4.[1] La supervivencia sin complicaciones (SSC) con la mejor terapia en el BFM-95 fue más de 95% en los pacientes del grupo R1 y R2 y fue de 93% para los pacientes en el grupo R3 y R4. Se observó un resultado inferior en los pacientes de linfoma de células B mediastínico primario (50% SSC a 3-años) y enfermedad del sistema nervioso central (SNC) al momento de la presentación (70% SSC a 3-años).[4] En el estudio FAB/LMB-96 14, el grupo B consiste de todos los pacientes (estadio I–IV) con enfermedad no resecada pero excluye aquellos con implicación leucémica (>25% de implicación medular) o implicación del SNC, mientras que el grupo C de pacientes tienen implicación leucémica o medular.[2,3] Los resultados en el grupo de pacientes B que tuvieron una respuesta mayor al 20% de la profase de citorreducción, no se vio afectado por la reducción de un 50% de la dosis total de ciclofosfamida y la eliminación del mantenimiento de un ciclo de mantenimiento.[2] La SSC a tres años fue de 98, 90 y 86% para los estadios I/II, estadio III, y estadio IV (con SNC negativo), respectivamente, mientras que los pacientes de linfoma de células B mediastínico primario tuvieron una SSC a tres años de 70%.[2] En los pacientes del grupo C, una reducción en el tratamiento resultó en un resultado inferior.[3] Los pacientes con enfermedad leucémica solamente y sin enfermedades del SNC, tuvieron una SSC de 90%, mientras que los pacientes con enfermedad del SNC al momento de presentación tuvieron una SSC de 70% a los tres años.[3] Este estudio identificó la respuesta a la reducción profase como el factor pronóstico más significativo con los pacientes que respondieron de forma precaria (es decir, <20% de resolución de la enfermedad), con una SSC de 30%.[3] Ambos estudios, el BFM y FAB/LMB96 mostraron que omitir la irradiación craneoespinal, aun en pacientes que presentan enfermedad del SNC, no afecta el resultado (FAB/LMB96 14, NHL-BFM 90 13).[1-4]
La implicación de la médula ósea podría llevar a confusión sobre si el paciente tiene linfoma o leucemia. Tradicionalmente, los pacientes con más de 25% de blastos medulares se clasifican como si tuvieran leucemia de células maduras B, y aquellos con menos de 25% de blastos medulares se clasifican como que tienen linfoma. No resulta claro si estas definiciones arbitrarias son biológicamente distintas, pero no existe duda de que los pacientes con leucemia de Burkitt deben tratarse con protocolos diseñados para el linfoma de Burkitt.[1,3] Los factores de un pronóstico precario para el LNH de células B incluyen concentraciones altas de LDH,[1,2,4] enfermedad primaria y mediastínica,[1,2] enfermedad del SNC al momento de presentación,[1,3] respuesta subóptima a la profase citorreductora,[3] y una edad de más de 15 años, lo que parece atribuible sobre todo a pacientes con DLBCL.[1,5] Los datos indican que las anomalías citogenéticas secundarias, no incluyendo los reordenamientos c-myc, están relacionados con un resultado inferior.[6] La función pronóstica de la enfermedad residual mínima (ERM) en el tratamiento de la leucemia de Burkitt, no sigue siendo claro. Los resultados de un solo estudio indican un resultado inferior en pacientes con ERM detectable.[7] La presencia de enfermedad testicular al momento del diagnóstico, no parece conferir un pronóstico precario.[8]
El síndrome de lisis tumoral está presente con frecuencia al momento del diagnóstico o después de la iniciación del tratamiento. Esta situación clínica emergente debe ser anticipada y abordada antes de comenzar el tratamiento. (Para mayor información, consultar la sección sobre Aspectos generales de las opciones de tratamiento 24 de este sumario.) Para reducir las complicaciones del síndrome de lisis tumoral, los regímenes de tratamiento actuales usan una profase de reducción de la intensidad para someter al paciente a citorreducción;[1-3] sin embargo, esto no excluye el uso de la sobrehidratación y alopurinol o rasburicase (urate oxidasa). La hiperuricemia y el síndrome de lisis tumoral, particularmente cuando se relaciona con obstrucción de la uretra, con frecuencia dan como resultado complicaciones con peligro de muerte. Se pueden presentar sangrado gastrointestinal, obstrucción y (raras veces) perforación. Los pacientes con LNH solo deben tratarse en instituciones que tienen centros pediátricos altamente especializados.[9]
El rituximab es un anticuerpo monoclonal quimérico humano/ratón que tiene como objetivo al antígeno CD20. Entre los linfomas que se presentan en niños, el DLBCL y el linfoma de Burkitt, ambos expresan altas concentraciones del antígeno CD20.[10] El rituximab se ha logrado combinar de forma inocua con quimioterapia que incluye doxorrubicina, ciclofosfamida, vincristina y prednisona estándar (CHOP) y ha logrado mostrar que mejora los resultados en un ensayo aleatorio con adultos con DLBCL (CAN-NCIC-LY9 25)[11,12] En un estudio de adultos, el rutixumab también ha sido combinado de forma inocua con un régimen quimioterapéutico intensivo que se ha utilizado en el tratamiento de pacientes con linfoma de Burkitt.[13] Al momento no hay datos que indiquen que el rituximab mejora el resultado cuando se le añade a regímenes actuales que se usan para tratar pacientes de LNH infantil. Un estudio piloto del Children’s Oncology Group (COG) (COG-ANHL01P1 26) está evaluando el rituximab en combinación con el régimen de quimioterapia intensiva con base en el protocolo francés LMB-89.
Opciones de tratamiento estándar
[Nota: los datos actuales no indican la superioridad de ninguna de las siguientes opciones de tratamiento estándar.]
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FAB/LMB-96 14
: ciclofosfamida, vincristina, prednisona, metotrexato (IT), metotrexato de dosis altas, doxorrubicina, citarabina, etopósido. Vertiente de intensidad reducida para el grupo B, e intensidad completa para el grupo C.[2,3]
-
LNH-BFM 95: dexametasona, ciclofosfamida, metotrexato, citarabina, prednisolona (IT), ifosfamida, etopósido, vindesina, doxorrubicina.[1]
Opciones de tratamiento bajo evaluación clínica
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COG-ANHL01P1 26
: se añade rituximab a el tratamiento con base en el FAB/LMB-96 para pacientes en estadio III/IV (grupo B) y grupo C.
Ensayos clínicos en curso
Consultar el Registro de Ensayos Clínicos sobre Cáncer del PDQ del NCI (NCI's PDQ Cancer Clinical Trials Registry) para acceder a los ensayos clínicos que se realizan en los Estados Unidos y que están aceptando pacientes. Para realizar la búsqueda, usar los términos en inglés stage III childhood large cell lymphoma 27, stage III childhood small noncleaved cell lymphoma 28, stage IV childhood large cell lymphoma 29 y stage IV childhood small noncleaved cell lymphoma 30. La lista de ensayos clínicos se puede reducir si se especifican la localidad, el medicamento, el procedimiento y otros criterios. Nota: los resultados obtenidos solo estarán disponibles en inglés.
Asimismo, se puede obtener información general en español sobre ensayos clínicos en el portal de Internet del NCI 23.
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Linfoma linfoblástico infantil diseminado
Los pacientes con linfoma linfoblástico diseminado tienen tasas de supervivencia a largo plazo de más de 80%.[1] A diferencia de otros linfomas no Hodgkin (LNH) infantiles, se ha mostrado que el linfoma linfoblástico responde mucho mejor al tratamiento de la leucemia con dos años de tratamiento que con regímenes más cortos, intensivos y de quimioterapia pulsada.[1-3] U Los mejores resultados hasta la fecha provienen del grupo Berlin-Frankfurt-Munster (BFM). En el estudio NHL-BFM-90 13, la supervivencia sin enfermedad a cinco años fue de 90%, y no hubo diferencia en los resultados entre pacientes en estadio III y pacientes en estadio IV.[1] El linfoma linfoblástico de células B precursoras parecen tener resultados similares cuando se utiliza la misma terapia.[4] En el estudio NHL-BFM-95, se omitió la radiación craneal y la intensidad de el tratamiento de inducción se redujo ligeramente. No hubo un aumento significativo en las recaídas del sistema nervioso central (SNC), lo cual indica que la radiación craneal pudiera estar reservada para pacientes con enfermedad del SNC al momento del diagnóstico.[3] Resulta interesante que la tasa de probabilidad de una supervivencia sin complicaciones (SSC) a cinco años fue peor en el BFM-95 que en el BFM-90 (82 vs. 90%, respectivamente). Aunque esta diferencia no fue estadísticamente significativa, el BFM-95 redujo la asparaginasa y la doxorrubicina en la inducción, lo cual pudo haber afectado los resultados. Se propuso que la mayor diferencia en cuanto a la SSE entre BFM-90 y BFM-95 fue el resultado de un mayor número de cánceres secundarios observados en el BFM-95.[3] Un estudio único en un solo centro indica que los pacientes tratados por linfoma linfoblástico muestran una mayor incidencia de cánceres secundarios que otros pacientes tratados por otros LNH infantiles; sin embargo, estudios provenientes del Children's Oncology Group y el Childhood Cancer Survivor Study Group no respaldan estos hallazgos.[5-7]
La implicación de la médula ósea podría generar confusión sobre si el paciente tiene linfoma o leucemia. Tradicionalmente, los pacientes con más de 25% de blastos medulares se consideran con leucemia y aquellos con menos de 25% de blastos medulares se consideran con linfoma. Aún no resulta claro si estas definiciones arbitrarias son biológicamente diferentes o relevantes para el diseño del tratamiento. Todas las terapias actuales para el linfoma linfoblástico en estadio avanzado se han derivado de regímenes diseñados para el tratamiento de la leucemia linfoblástica aguda.
La radiación mediastínica no es necesaria en pacientes con masas mediastínicas,
excepto en el tratamiento de emergencia de una obstrucción sintomática en la vena cava
superior u obstrucción de las vías respiratorias, en cuyo caso normalmente se
administra radiación en dosis bajas. (Para mayor información sobre tales complicaciones, ver la sección sobre Aspectos generales de las
opciones de tratamiento 24 de este sumario.) Debido a las complejidades de los regímenes terapéuticos óptimos y las posibilidades de efectos secundarios tóxicos, a los pacientes se les debería de ofrecer la oportunidad de entrar en un ensayo clínico. Para mayor información en inglés sobre ensayos clínicos en curso, consultar el portal de Internet del NCI 6.
Opciones de tratamiento estándar
[Nota: los datos actuales no indican la superioridad de las siguientes opciones de tratamiento estándar.]
-
NHL-BFM-95: prednisona, dexametasona, vincristina, daunorrubicina, doxorrubicina, L-asparaginasa, ciclofosfamida, citarabina, metotrexato, 6-mercaptopurina, 6-tioguanina, radioterapia al SNC, solo en pacientes positivos en el SNC.[1]
Ensayos clínicos en curso
Consultar el Registro de Ensayos Clínicos sobre Cáncer del PDQ del NCI (NCI's PDQ Cancer Clinical Trials Registry) para acceder a los ensayos clínicos que se realizan en los Estados Unidos y que están aceptando pacientes. Para realizar la búsqueda, usar los términos en inglés stage III childhood lymphoblastic lymphoma 31 y stage IV childhood lymphoblastic lymphoma 32. La lista de ensayos clínicos se puede reducir si se especifican la localidad, el medicamento, el procedimiento y otros criterios. Nota: los resultados obtenidos solo estarán disponibles en inglés.
Asimismo, se puede obtener información general en español sobre ensayos clínicos en el portal de Internet del NCI 23.
Bibliografía
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[PUBMED Abstract]
Linfoma anaplásico infantil de células grandes diseminado
Nota: algunas citas en el texto de esta sección vienen seguidas de un grado de comprobación científica. Los consejos de redacción del PDQ usan un sistema de clasificación formal para ayudar al lector a juzgar la solidez de las pruebas relacionadas con los resultados observados en una estrategia terapéutica. (Para mayor información, consultar el sumario del PDQ sobre los Grados de comprobación científica 2.)
Los niños y adolescentes con linfoma anaplásico de células grandes diseminado (ALCL) tienen una supervivencia sin enfermedad de aproximadamente 60 a 75%.[1-4] No está claro qué tipo de estrategia es la mejor a seguir para el tratamiento del ALCL diseminado. El grupo alemán Berlin-Frankfurt-Munster (BFM) también ha utilizado seis ciclos de terapia de pulso intensiva, similar a el tratamiento para el linfoma no Hodgkin (LNH) de células B NHL-BFM-90 13).[2] El ensayo del Pediatric Oncology Group (POG) POG 9317 33 mostró que no hay beneficio alguno con el metotrexato y la citarabina de alta dosis cuando se le añaden a las 52 semanas del ciclo terapéutico.[3] La Italian Association of Pediatric Hematology/Oncology utilizó un régimen para la leucemia durante 24 meses en el LNH-92. En los pacientes del estudio ALCL-99, considerados en riesgo alto (lo cual se define como implicación mediastínica, de piel o visceral) estuvieron aptos para ser asignados al azar un año de terapia de mantenimiento con vinblastina o a ninguna terapia de mantenimiento.[4,5] Aunque poco común, cuando existe implicación de sangre periférica leucémica, parece estar relacionado con un pronóstico desfavorable.[6,7] Un estudio indicó que la cantidad de tumor implicado, según ha sido medido mediante la prueba de reacción en cadena de la polimerasa en la médula, predice la recaída.[8]
Opciones de tratamiento estándar
[Nota: los datos actuales no indican la superioridad de las siguientes opciones de tratamiento estándar.]
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NHL-BFM 90 13
: dexametasona, ciclofosfamida, metotrexato, citarabina, prednisolona (intratecal [IT]), ifosfamida, etopósido, doxorrubicina.[2]
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APO: doxorrubicina, prednisona, vincristina.[3]
Opciones de tratamiento bajo evaluación clínica
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COG-ANHL0131 34: el Children's Oncology Group (COG) está evaluando la contribución de vinblastina cuando se añade a el tratamiento estándar para niños recién diagnosticados con ALCL en estadio III y estadio IV. A los pacientes se les asigna de manera aleatoria para recibir quimioterapia estándar, la cual incluye doxorrubicina, prednisona y vincristina; o para recibir la misma quimioterapia, substituyendo la vinblastina semanal por vincristina durante la fase de consolidación de el tratamiento. La vinblastina ha mostrado tener actividad como fármaco único en pacientes que han recaído ante el ALCL.[6]
Ensayos clínicos en curso
Consultar el Registro de Ensayos Clínicos sobre Cáncer del PDQ del NCI (NCI's PDQ Cancer Clinical Trials Registry) para acceder a los ensayos clínicos que se realizan en los Estados Unidos y que están aceptando pacientes. Para realizar la búsqueda, usar los términos en inglés stage III childhood anaplastic large cell lymphoma 35 y stage IV childhood anaplastic large cell lymphoma 36. La lista de ensayos clínicos se puede reducir si se especifican la localidad, el medicamento, el procedimiento y otros criterios. Nota: los resultados obtenidos solo estarán disponibles en inglés.
Asimismo, se puede obtener información general en español sobre ensayos clínicos en el portal de Internet del NCI 23.
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Linfoma no Hodgkin infantil recidivante
Para el linfoma no Hodgkin infantil (LNH) recidivante o resistente de linaje B o linfoma linfoblástico, la supervivencia es generalmente 10 a 20%.[1-5] Para el linfoma anaplásico de células grandes recidivante o resistente al tratamiento, hasta un 60% de los pacientes pueden lograr supervivencia a largo plazo.[3] El uso de rituxumab solo como fármaco único al igual que rituximab combinado con quimioterapia citotóxica estándar ha mostrado actividad en el tratamiento de pacientes de linfoma de células B.[6][Grado de comprobación: 3iiiDii][7] No existe una opción de tratamiento estándar para pacientes con enfermedad recurrente o evolutiva. La primera meta es tratar de controlar la enfermedad. Un estudio de un Grupo de Cáncer Infantil (CCG) el (CCG-5912) pudo lograr una remisión completa en 40% de los pacientes con LNH.[8] La radioterapia podría desempeñar un papel en el tratamiento de pacientes que no han tenido una respuesta completa ante el tratamiento. El Children's Oncology Group study, mediante el uso de rituximab, ifosfamida, carboplatino y etopósido (R-ICE) para el tratamiento del LNH de células B recidivante o resistente al tratamiento (linfoma de células B grande difuso y linfoma de Burkitt) mostró una tasa de remisión completa o parcial de 60%.[7][Grado de comprobación: 3iiA] Si se puede lograr la remisión, por lo general se trata de implementar una terapia de dosis altas y trasplante de células madre. No está claro el beneficio del trasplante de células madre autógenas vs. alogénica.[3,9-13] Todos los pacientes con LNH primario resistente al tratamiento o recidivante, deben tomarse en cuenta para un ensayo clínico.
Opciones de tratamiento estándar
- Trasplante de médula ósea alogénico o autógeno.[3,9-13]
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DECAL: dexametasona, etopósido, cisplatino, citarabina y asparaginasa-L.[8]
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ICE: ifosfamida, carboplatino y etopósido.[14,15]
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ICE + rituximab: (para el linfoma de células B).[7]
Ensayos clínicos en curso
Consultar el Registro de Ensayos Clínicos sobre Cáncer del PDQ del NCI (NCI's PDQ Cancer Clinical Trials Registry) para acceder a los ensayos clínicos que se realizan en los Estados Unidos y que están aceptando pacientes. Para realizar la búsqueda, usar el término en inglés recurrent childhood non-Hodgkin lymphoma 37. La lista de ensayos clínicos se puede reducir si se especifican la localidad, el medicamento, el procedimiento y otros criterios. Nota: los resultados obtenidos solo estarán disponibles en inglés.
Asimismo, se puede obtener información general en español sobre ensayos clínicos en el portal de Internet del NCI 23.
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Enfermedad linfoproliferativa relacionada con la inmunodeficiencia infantil
Independientemente de la etiología del defecto inmunitario, los niños inmunocomprometidos que tienen linfoma, tienen un pronóstico más precario que la población general con linfoma no Hodgkin (LNH).[1-3] Si la enfermedad es localizada y susceptible de resecado quirúrgico completo, o radioterapia, el resultado es muy favorable; sin embargo, la mayor parte de los LNH en esta población, está diseminada y requiere de terapia citotóxica sistémica. Estos pacientes por lo general, toleran muy mal el tratamiento citotóxico con un aumento en la morbilidad y la mortalidad debido a un aumento de las complicaciones infecciosas y con frecuencia un aumento en la toxicidad del órgano en cuestión. Sin embargo, los linfomas de grado bajo más indolentes (por ejemplo, linfomas de tejido linfoide relacionado con la mucosa [MALT]) se han desarrollado en pacientes con inmunodeficiencia variable común u otros estados inmunodeficientes.[4,5] (Para más información sobre los linfomas MALT, consultar el sumario del PDQ sobre el Tratamiento del Linfoma no Hodgkin en adultos 38.)
En una era de terapia antirretrovírica altamente activa, los niños con virus de la inmunodeficiencia humana y LNH deben tratarse con regímenes quimioterapéuticos estándar contra el LNH, pero es mandatorio poner una atención cuidadosa a la profilaxis contra una detección temprana de infección.[1,6] Los pacientes con inmunodeficiencia primaria pueden lograr remisiones completas y duraderas con regímenes quimioterapéuticos estándar para el LNH, pero, entonces aumenta la toxicidad.[2] Las recaídas son algo común en estos pacientes, y podrían no representar la misma enfermedad clonal.[7] Por lo general, se requiere de corrección inmunitaria mediante trasplante alogénico de células madre, a fin de prevenir recaídas. Los pacientes con defectos de reparación del ADN (es decir, ataxia telangectasia) son particularmente difícil de tratar.[8] Los fármacos citotóxicos producen mucho más efectos secundarios y aumentan significativamente el riesgo de un cáncer secundario en estos pacientes. La supervivencia es muy poco común luego de 5 años de diagnóstico. En la enfermedad linfoproliferativa postrasplante (PTLD), el tratamiento de primera línea consiste en la reducción de la inmunosupresión, tanto como pueda ser tolerado.[3,9] El rituximab, un anticuerpo anti CD-20, ha sido utilizado con cierto éxito, pero son escasos los datos que confirman su utilización en niños. En un estudio, diez niños con PTLD fueron tratados con regímenes quimioterapéuticos para el LNH infantil, lo que resultó en un 70% de supervivencia sin enfermedad (SSE).[10] Otro estudio trató 36 niños con PTLD que fracasaron ante otras terapias, con un régimen quimioterapéutico de dosis baja, lo que dio como resultado una SSE de 70%.[6]
Opciones de tratamiento estándar
- Regímenes quimioterapéuticos estándar para una histología específica.[1,2,7,10]
- Ciclofosfamida y prednisona de dosis baja.[3]
Opciones de tratamiento bajo evaluación clínica
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COG-ANHL0221 39
: con la adición de rituximab, a dosis bajas de ciclofosfamida y prednisona.
- La inmunoterapia adoptiva, ya sea con linfocitos de un donante o células T citotóxicas específicas del virus Epstein-Barr generadas ex vivo, ha sido muy eficaz en el tratamiento de la PTLD seguida de trasplante de sangre o de médula ósea;[11,12] sin embargo, esto no ha mostrado haber sido tan eficaz o práctico en pacientes con PTLD después de un trasplante de órgano sólido.
Para mayor información en inglés sobre ensayos clínicos en curso, consultar el portal de Internet del NCI 6.
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Los sumarios del PDQ con información sobre el cáncer se revisan con regularidad y se actualizan en la medida en que se obtiene nueva información. Esta sección describe los cambios más recientes introducidos en este sumario a partir de la fecha arriba indicada.
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